Mostrando entradas con la etiqueta Preparaciones anatómicas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Preparaciones anatómicas. Mostrar todas las entradas

jueves, 3 de junio de 2010

Entrevista con Mario Pera: "No me cabe duda que la poesía peruana es la mejor del continente (aunque no sea la más difundida)"




1) Preparaciones anatómicas es tu primer libro publicado casi terminada la década de la llamada generación del 2000, ¿te sientes parte de esta? Si es así ¿Qué cosa crees que los une como generación? si es no: ¿Qué crees que te distancia de esta nueva generación?

“Preparaciones anatómicas” es mi primer poemario y fue publicado el año pasado, por lo que cronológicamente digamos que “encajo” en la llamada generación del 2000. Sin embargo, más allá de este hecho me siento parte dicha generación en general por haberme vinculado a la poesía más intensamente y a varios de los poetas que integran la misma durante esa década o periodo de tiempo. Fue a inicios de la década del 2000 que asistí al taller de poesía de la Universidad de Lima y que comencé no solo a involucrarme más en la lectura de la misma, sino también a escribir y a mostrar mis primeros textos. Por todo ello, sí me considero parte de la generación del 2000 pese a haber publicado mi primer libro en las postrimerías de la década, pues viví y participé en buena parte de la “movida” juvenil poética que hubo en ese periodo.
Me parece que básicamente lo que nos podría unir a muchos en una llamada “generación”, es la lectura en común de algunos grandes autores nacionales y extranjeros, la publicación de nuestros primeros poemarios en años cercanos, el “leernos” mutuamente, etc. Pero lo fundamental creo que fue la formación coetánea de círculos poéticos en varias universidades, cuyos miembros empezaron a asistir frecuentemente a encuentros de poesía lo que hizo que se forjaran amistades dentro de ese ámbito y que se mantienen hasta ahora, lo que genera una reciprocidad si se quiere ya que muchas veces entre algunos nos seguimos enviando textos que estamos trabajando para que nos den sugerencias o recomendaciones y eso nos abre perspectivas y ayuda finalmente a hacer mejores poemas y poemarios. Habiendo transcurrido el tiempo y en teoría estando cada uno encaminado ya por su propio sendero, creo que siempre va a estar presente el cómo nos iniciamos, las experiencias compartidas y las amistades hechas, pienso que eso es lo que nos puede unir como una generación a varios poetas del 2000. Pero desde luego, el ser parte de una generación no quita que cada uno siempre haya mantenido y mantenga su propio camino en cuanto a forma y fondo.
m
2) En tu época universitaria, ya que no estudiaste literatura ¿Cómo te acercaste a la poesía? ¿Qué estudiaste y donde?
m
Como bien mencionas yo no estudié literatura, estudié Derecho en la Universidad de Lima. Mi acercamiento mayor a la poesía no solo como lector sino como además como escritor de la misma se dio por un tema fortuito pues conocí a Bruno Polack, quien integraba para ese año (el 2002) el taller de poesía de la Universidad, en una clase de Derecho en la que me vio leyendo un libro de Bukowski me parece y me comentó del taller, de lo que hacían, me invitó a participar y fui esa misma tarde, ahí conocí a los demás miembros, a Renato Sandoval que en ese entonces tenía a su cargo el taller y me quedé. Haciendo un recuento de todo ello, veo ahora la importancia de estar en un taller de esas características si lo que te gusta es la poesía o la narrativa, pues conoces a personas con inquietudes similares a las tuyas, puedes confrontar ideas, críticas, intercambiar textos, escuchar diferentes opiniones y tienes una guía que te sirve para leer a varios autores que a veces son desconocidos o muy poco leídos, en mi caso fueron los europeos germano-nórdicos. A parte de eso, digamos que a la par que ingresé al mundo poético, una de las cosas que más valoro es el haber podido consolidar una gran amistad con varios chicos del taller como Sergio Camacho, Luis Cruz y el propio Bruno a los cuales frecuento hasta hoy. Así fue mi “ingreso” a la poesía.

3) ¿Cuáles fueron tus lecturas poéticas en la época universitaria?

Mis lecturas poéticas estando en la Universidad tuvieron dos etapas muy marcadas. Una primera, que fue antes de formar parte del taller de poesía, donde leí a poetas principalmente peruanos tales como: Sologuren, Adán, Westphalen, Oquendo de Amat, Eielson o Moro y autores extranjeros como Ginsberg, Huidobro, Paz o Rimbaud. Obviamente, desde antes había leído a Vallejo, Neruda, García Lorca y Rubén Darío que son los poetas que finalmente creo que todos hemos leído por alguna u otra razón, en mi caso los leí en el colegio.
Ya en una segunda etapa, la que se dio cuando ingresé al taller en adelante, empecé a leer poesía europea de vertiente germano-nórdica a autores como: Trakl, Rilke, Pound, Eliot, Celan y contemporáneos como Agren, Stenberg, Boberg pero sin descuidar a la vertiente latina donde leí a Pavese, Baudelaire, Valéry, Villon, etc. En ese momento también empecé a leer a poetas peruanos más “modernos” como Hernández, Cisneros, Calvo, Hinostroza, Verástegui o Watanabe entre otros, a algunos de los cuales pude conocer en persona lo que siento me dio una perspectiva diferente de su obra. Como es evidente, algunos de todos estos autores me impactaron más que otros y por eso indagué más en su obra y hasta ahora lo hago, hay muchas lecturas que son recurrentes como la de Trakl, Rilke, Pound, Eliot. No obstante, sobre los autores que leí en algún momento y que no he vuelto a ellos, pienso que es fundamental haberlos leído porque de alguna manera me han ofrecido otras perspectivas de la poesía lo que es imprescindible para alguien que quiera escribir y desarrollar un arte poética.

4) ¿Cómo ves la tradición poética peruana y cómo ves esta nueva generación de poetas?

Te puedo decir con plena convicción que la tradición poética peruana es sin duda una de las más importantes del mundo. Poetas como Vallejo, Adán o Moro son universales, únicos y no tienen nada que envidiar a poetas de otras latitudes, es por ello que personalmente siento orgullo de que nuestro país tenga una tradición poética de primer y altísimo nivel, lo que sí me apena es que esos mismos autores sean reconocidos y celebrados en el extranjero más que en el Perú, cosa que espero que en algún momento cambie. Para mí es increíble cómo en un país como el nuestro, con la cantidad de problemas socio-económicos y culturales existentes desde antaño hasta ahora al parecer el ámbito poético se mantiene algo “aislado” a los mismos y los autores no se “extinguen” por esa problemática sino que por el contrario parece que esta los incentiva más aún y década tras década se dan a conocer poetas noveles que van consolidando una obra que creo que a futuro será destacable.
Y la nueva generación de poetas peruanos va por ese sendero, consolidando una visión cada vez más personal de su poesía lo que muchos ya están logrando, las publicaciones son constantes, los recitales se mantienen y todo ello fortifica el anhelo de cada poeta joven peruano de continuar escribiendo y desarrollando una obra poética lo que es bastante meritorio dado el escaso apoyo de instituciones públicas o privadas para las publicaciones de este género.

5) ¿Cómo enfocas el tema de Dios y de la muerte en Preparaciones anatómicas?

Siempre es difícil ingresar al terreno de la fe religiosa y de un hecho tan drástico y definitivo como la muerte sin herir algunas susceptibilidades, sea desde el punto de vista que se vea. Particularmente enfoqué ambos temas como una dualidad, ya que para casi todos son cuestiones estrechamente vinculadas. El tema de la muerte lo manejé desde la visión de una búsqueda ante la gran pregunta “tanática” de las diversas formas en las que se presenta el hecho de morir así como las distintas maneras de enfrentarlo, no fue mi objetivo ir más allá o pretender una explicación sobre el qué sucede tras morir, cosa por entero imposible, sino reproducir circunstancias, escenarios, sensaciones o sentimientos en torno al momento de la muerte.
Ahora, en cuanto a Dios o la divinidad -que quiero dejar en claro no me refiero en particular al dios de una religión, sino como digo al ente divino que existe y rige todo para la inmensa mayoría de culturas-, lo enfoqué por el lado de una “amable increpación” al supremo creador lo que quizás resulte extraño para la mayoría de personas que me conocen y que saben que soy agnóstico (al menos por esta época) por lo que en teoría no tendría que pronunciarme respecto al tema. Sin embargo, creo que definitivamente habiendo sido criado en una familia cristiano-católica y habiendo estudiado en un colegio jesuita, quiera o no he tenido el tema religioso por todos lados y desde ese punto de vista me he permitido el meter un poco el “dedo en la llaga”, confrontar algunas creencias o ideas e increpar desde mi opinión, algunos dogmas religiosos que considero sin sentido.



6) Leí una crítica donde se calificaba tu poesía de “retórica”, qué comentarías tienes al respecto.
En definitiva cada lector o crítico se forma una opinión propia de un libro o un autor luego de leerlo. En ese sentido, si algunos consideran que mi poesía es retórica creo que es su opinión y la respeto, particularmente no creo que lo sea. En todo caso, considero que es importante para el trabajo de todo escritor la crítica en el sentido de sustentar con argumentos contundentes y válidos su posición, si es así me parece genial que se critique porque eso ayudará al escritor a ver en qué puntos puede estar fallando o flaqueando y por dónde puede ajustar más el texto para lograr una obra de mejor calidad que es lo que se busca. Siendo sincero yo escribo poesía porque me gusta hacerlo, no para caerle bien o mal a las personas o para lograr publicidad (y menos aún ganar dinero) y voy a seguir escribiendo poesía (ensayo y narrativa en un futuro) y publicando ese es mi objetivo por ahora, a los que tengan a bien continuar leyendo lo que publique les agradezco que valoren y aprecien lo que hago y a los que no les gusta porque lo encuentran retórico, muy “denso”, “inentendible” o tienen algún reparo por el motivo que sea, les digo que cada uno es libre de leer lo que considera interesante, de criticar siempre que sea con respeto y fundamento y que quizás es demasiado pronto para juzgar concluyentemente a los autores noveles, tiene que pasar una buena cantidad de años para poder “calibrar” el valor, la esencia y las características de una obra poética en el tiempo, más aún si se trata de mí que solo he publicado un único poemario por el momento.

7) Sin embargo leí una nota a tu libro hecha por Renato Sandoval donde te cataloga como el que salvó el honor de esta generación que terminaba, ¿qué opinas al respecto?

Respecto a ello le agradezco a Renato que tenga esa opinión sobre mí y más aún le agradezco el tiempo que se ha tomado para escribir sobre mi libro, él es un intelectual y poeta de primera línea y lo más importante es una excelente persona, entonces viniendo de él aprecio más aún sus comentarios. Así también le agradezco a Ricardo González Vigil por haberme tenido en cuenta en su recuento literario del año 2009 publicado en el diario El Comercio. Sin embargo, y no es que aplique aquí una falsa modestia, no creo ser el “salvador del honor de la generación”, creo que hay excelentes poemarios que han sido publicados antes que mi libro y poetas de gran inteligencia y arte que resumen en buena cuenta la esencia de esta generación. Preferiría ver en todo caso el tema como que algunos poetas de la generación del 2000 son escritores que están marcando una ruptura y que siguen en la brega por enriquecer la poética nacional, que es lo que al final de cuentas es lo más importante, dejarle algo substancial a las generaciones que vengan en tanto pensamiento, arte, crítica de las circunstancias que vivimos, aprecio por lo que autores peruanos que lo merecen, etc.

8) ¿Quiénes crees que son los poetas vivos puntales de la poesía peruana en este momento?, y ¿Cómo ves la poesía peruana en relación a otros países del continente?

Esa es una pregunta un tanto difícil de responder por ahora, ya que como te he mencionado para valorar una obra poética creo que tiene que haber necesariamente una distancia temporal mínima que nos permita ver las cosas y valorarlas “con la cabeza fría” como se dice. Por lo escrito, creo que todos concordamos en que ya cuentan con un lugar en la tradición poética peruana Enrique Verástegui, Rodolfo Hinostroza y Antonio Cisneros quienes son los poetas peruanos vivos que en mi opinión son los más importantes, si la entrevista hubiera sido unos años antes la lista hubiera sido más amplia. Pero ello no quita que encuentre valioso e interesante el aporte que han efectuado poetas más actuales y que se mantienen en plena vigencia, así como los esfuerzos de los jóvenes valores de la poesía peruana, aunque de plano como te comento, creo que aún falta que pasen algunos años para que podamos medir la calidad de su obra en su completa magnitud, quizás un símil sería lo que pasó con “Trilce” que fue un poemario que al publicarse por primera vez no fue del todo comprendido, pero pasados los años cada vez se entendió la profundidad y transcendencia de aquel poemario en específico para la poesía no solo peruana sino latinoamericana y por qué no mundial.
En cuanto a la poesía peruana en relación a otros países del continente, no me cabe duda que la poesía peruana es la mejor del continente (aunque no sea la más difundida), la larga tradición poética peruana de la que hemos hablado lo corrobora, y ello sin menospreciar la buena poesía que se hizo o hace en otros países como Argentina (con Roberto Juarroz o Juan Gelman), Chile (con Óscar Hahn o Vicente Huidobro), México (con Octavio Paz), Cuba (con Reinaldo Arenas o José Kozer) o Ecuador (con Jorge Adoum o Iván Carvajal) entre otros, la gran diferencia creo que radica en que estos países tienen a lo largo de su historia literaria uno, dos o tres autores considerados grandes poetas, en cambio en el Perú tenemos hasta tres (o más) autores que se consideran como tales pero por generación, lo que nos hace estar a la par de la tradición poética de países como Francia, España, Alemania, etc. Quizás por decir esto último me tilden de presuntuoso, arrogante o insolente, pero es mi opinión.

lunes, 19 de abril de 2010

Mario Pera y sus preparaciones anatómicas

El crítico Ricardo González Vigil lo nombró, en el último recuento anual de literatura en el diario El Comercio, como el “Poeta revelación”, por su libro Preparaciones anatómicas (Lustra, 2009), y en una nota acerca del mismo libro el poeta Renato Sandoval ha catalogado su poesía como “la voz reivindicadora” de esta década recién terminada.
A través de este blog me he comunicado con Mario Pera quien amablemente nos ha enviado algunos poemas del mencionado libro, así como una interesante entrevista que estaré colgando en los siguientes días.






Teosofía

A Dios
he de observarlo escrito,
pues erguido como está mi cuello,
aún soy diminuto.


(Praga)




Mujeres y animales se observan

I
Pietka, la madre, ingresa al dormitorio.
Su hija lleva días observando,
a través de la ventana,
al viejo gallinazo.
De los brazos de la niña se escurre
una desgastada materia, y se forma
un río ahogado en una entrecortada respiración.
La hija se desvanece,
y flotando lentamente, sin obstáculo,
aterriza envuelta en su último aliento.


II
Pietka rompe en gritos,
sus anillos caen y crepitan
y el viejo gallinazo huye espantado.

El animal incólume, vuelve a posarse frente
a la ventana.
La madre, con la lengua hecha flamas,
acude dubitativa a ver al ave.
Dos plumas rojas
son el centro de su pecho.


III
La hija despierta agobiada por una llovizna
que incesante ingresa a la estancia por la ventana;
muy tarde,
aprecian que el nuevo día no trae sol;
el dormitorio, a los ojos del animal,
se presenta como una inmensa jaula de fuego.


IV
Madre e hija llevan días observando,
a través de la ventana,
al viejo gallinazo.






Haritsuke

Aun aquel
que sólo finge morir
palpa la muerte.
Gösta Ågren


Aquella corona hirsuta
muerde mi cabeza
hace dos mil años,
incitando al suicidio
a mis ideas.

He buscado,
entre los azotes romanos y
las espinas de mi corona
y no hallo,
en dos mil años,
madero o siquiera astilla
que no se sienta culpable
por
mi crucifixión.






Roma (S·P·Q·R·)

Camille,
¿estás segura que tras deshojar cinco tréboles,
il Colosseo revivirá su antigua esencia letal?
He advertido,
que soñaremos con extender nuestros brazos
entre la inmensa multitud que exige:
¡panem et circenses!,
y que luego rozaremos
las copas de los árboles cercanos
hasta rasgar nuestras manos asidas
por todas las almas que en la arena perecieron.
Considero,
aunque quizás resulte que únicamente te expongo aquí
un cruel anhelo mío,
que los antiguos arcos del Ponte Sant’Angelo conservan
la forma perfecta de las caderas de una mujer.
Hace dos noches
mientras tus parpados se cerraban
y ponían fin a tu existencia diaria,
escuché el quejido tosco de los cascos de un caballo,
no era un equino cualquiera observé era
misteriosamente
la encarnación y mejor gloria de la cuadriga,
un habitante desconsolado del vecchio Palatino
que ante mí acudió
a suplicar borrase de sus herraduras
cualquier rastro de sangre de antiguas batallas.
J’adore ma belle Camille,
despertar besado por el pico de una paloma hambrienta,
transitar por la Piazza del Popolo
con ambos brazos liados y
los dientes contritos
rezando:
¡sacro popolo romano!,
¡voglio esser il tuo piú caro figlio!;

pues ésta es,
la ciudad parida de la traición de Amulio;
la ciudad que vive de lamer
la sangre envenenada del gran Eneas.
Henos aquí entonces mon adorée,
sin un cuarto de denario en el bolsillo
sin historia, norte, cultura o nación
que nos reclame hijos suyos,
no siendo sino bastardos en desamparo
que exigen –o imploran–
ser reconocidos como miembros de la romana estirpe.
A capite ad calcem
alios ego vidi ventos; alias prospexi animo procellas
beatus ille quem vivere in locus amoenus et carpe diem.
Docta ignorantia
reductio ad absurdum
maior sum quam qui mancipium sim corporis mei.
¡Romanus!,
Deus vult
alea iacta est…
morituri te salutant.
Gigni de nihilo nihil
in nihilum nil posse reverti
.
He podido observar,
que de cada ciento cuarenta y dos visitantes,
uno mordisquea levemente el Obelisco Flamineo.
He ahí pues,
el génesis de su inexorable destrucción.
Caminamos ma belle Camille, caminamos
mientras vemos pasar el invierno
entre las grietas de nuestros pechos
con un poco de pasto seco, vino y fango en las botas,
convalecientes de una extraña enfermedad
que ataca únicamente
a los peregrinos romanofílicos como nosotros.
¿Recuerdas que días atrás viajábamos hacia esta ciudad
enredados entre los bosques y la luna?
Mis manos eran plumas que escribían el otoño de tu
cuerpo,
y tus labios
dos preciosas rayas de cebra pintadas en tu rostro.
Y fue aquel pordiosero tuerto
quien labró muy quieto,
en el lodazal de nuestra mente,
una frase abandonada al simbolismo:
tutti siamo morti,
pronti per cambiare il corpo
ed esser battezati dal fuoco.
L’ientrata all’inferno non è nella porta seguente,
ma è scolpito negli occhi del gufo
.
La nuestra, Camille,
es una historia tempestuosa de amistades predilectas;
de un amor no consumado y mantenido
como una conserva
en una lata de atún podrido.
Pese a todo,
nuestras suelas han devorado juntas, muy unidas,
cada pedazo de la Via del Babuino
y llegaremos,
solo hasta donde tú lances los dados.
Pero no me mientas Camille,
fuiste tú quien dejó de vigilar la Kerkoporta
allá en Constantinopoli,
¿y así planeas ser la guardiana de los sueños de la
cristiandad?,
¿la dueña perpetua de las llaves de la
Basilica di San
Pietro
?
Cuán lejano se vislumbra tu deseo si es así,
pues aunque tu sollozo ablande nuestra sentencia
tus lágrimas no hacen sino
ensanchar el cauce ya casi marchito del Tíber;
entonces,
déjalas huir por la ventana
ya que son lluvia que riega un terreno estéril.
Mas tampoco rías con menos esperanza,
ya que tarde
mas allá del minuto sesenta,
recogeremos las cruces en las que has sido clavada
y las rocas con las que comenzaron a lapidarte
y las convertiremos todas
en muebles de cocina.
El Viejo Mundo no te condena,
es solo que cada tanto
tu nombre confunde la confianza
con la que los nuevos etruscos te admiran
y pierdes los papeles,
tornándote en una niña que gruñe amargamente
cuando no tiene entre sus manos
su preciado juguete.
No temas, mon amour,
que esto discurrirá lento
como aprender a declamar el mejor poema,
y es que en el fondo lo sabemos bien,
todos quieren ser como tú o como yo
brioso Carro de Helios
que se lleva consigo la claridad,
y devuelve el ocaso al horizonte.
¿Dejaremos entonces que Roma viva siquiera un segundo
sin nosotros?
Belle Camille,
¿permitiremos que la historia nos juzgue como unos
malos hijos,
fracaso de una educación inapropiada de estilo
luxemburgués?
Lo sabemos bien
puesto que es lección ya aprendida:
ambos somos el cometa que arremete contra la galaxia
y causa el pánico silente en los humanos.
Escucha, mon aimée,
llegan a nosotros aires de antaño,
es el murmullo de los magnos gladiadores
que rezan al filo de sus espadas
mientras sus escudos palpitan,
señal clara de que nos esperan
para iniciar la eterna Munera.
En el Coliseo,
aún se vislumbra como las galeras ondulan sus maderos;
renace así la naumaquia,
se desatan los nudos del infierno y
despiertan finalmente,
los demonios de Nerón.
Camille, ¿mi corazón bastará para ser templo de tu
amor?
Ne me mentez pas, s'il te plaît.
¿Roma y los romanos serán los inequívocos elementos
cuya grácil conjugación
traerá como resultado
que el territorio baldío que es tu pecho
se deje irrigar copiosamente por la lluvia que,
en acompasado desfile,
resbala de mis angustiados iris?
Estoy seguro,
Roma hallará en sí la fortaleza
para ser la manzana que me traigas a morder
y consolidar, así,
la máxima traición.
El triunfo de la mala vida
ha dado como divino corolario,
que todos los caminos
conduzcan a Roma.
Roma quadrata
ma péniblement belle Camille,
nostra Cittá Eterna.


(Roma
)