viernes, 8 de julio de 2011

Cuatro Poemas recientes de Miguel Ángel Sanz Chung



Presentamos cuatro poemas recientes del poeta peruano Miguel Ángel Sanz (Lima, 1979) quien acaba de publicar dos poemarios conjuntos titulados Casa abandonada y La casa amarilla (Lustra, 2011). Los primeros dos poemas incuidos en esta nota (Lavandería y Salón) pertenecen al primero de ellos y los dos siguientes (El estudio y La silla) pertenecen al segundo volumen. Un gran poeta a tener en cuenta. Esperamos pronto incluir una entrevista con el autor sobre estos dos nuevos libros.






LAVANDERÍA

La canción se cuela por el hueco de la ventana
y penetra con su estilete mis oídos
Es el canto de las ninfas quejándose
en el fondo del lago
Y yo asomo la nariz a través del espejo
para rescatar sus espíritus

Sin saber nadar traspaso las puertas para enfrentarme
a abisales ajenos
La canción de la sirena inunda el universo
y a mí se me caen los brazos sobre las montañas
de trapos
Ahí están mis manos
sumergidas en la boca de la bestia
jugando con sus dientes
dando vueltas en el remolino de su garganta
Ahí están mis dedos
escurriéndose a través del rodillo
exprimiendo las lágrimas sobre los baldes agrietados

Si pudiera
te gritaría que prefiero el bullicio del agua cayendo
como un torrente en el lavabo
al calor de tu voz tocando cada nota del desamparo
¿Es que acaso no te has visto las manos inflamadas
mientras las golpeas una y otra
vez contra la piedra?
¿Es que no ves tus propios dedos retorciéndose
como raíces bajo el agua?
¿A dónde miran tus ojos si no a su cuerpo
que se consume?
¿A dónde los has enviado mientras te pierdes
cantando a la cuna con mortaja?

¿No ves que de este lado
tu cuerpo ya me pesa demasiado?
Tus tobillos se me resbalan de las manos
y a ti no te importa levitar sobre mis ojos que te gritan

Ya no vuelvas si decides quedarte en esa estrella
No traigas otra vez el mismo rito desquiciado



SALÓN


El fuego dura lo que dura la leña
lo que dura la lengua agitándose bajo la araña que
cuelga del techo
Pero el humo permanece para siempre
echa raíces bajo los muebles
crece como enredadera y se trepa por las paredes
cubre los libros con un velo imperceptible y los hace
suyos los hace de la asfixia y
de la muerte

Viene el humo como niebla pasajera
manto húmedo que acompaña a la madrugada en
medio del bosque
Pero la nube negra llega para quedarse
con su tormenta con sus relámpagos
con sus estruendos
llega para ensañarse con mi frente
con mi voz que escupe semillas secas flores de
plástico marchitándose en la punta de
mi lengua

Bajo los ojos de humo
bajo las bocas como calderas
en el centro del universo sobre el parquet del suelo
comencé mi aprendizaje de ovillo
de insignificante cochinilla de tierra que
atraviesa los parques
preparado siempre para la esfera
para entregar el lomo y morderme el vientre
para decirme si mis ojos no se topan con sus ojos
la vida pasará desapercibida

A ese humo inevitable que me creció
de la nariz hacia dentro
que de cuando en cuando me araña los pulmones
y la boca del estómago
le he encontrado otro humo que le silencia
que hace guardia a las puertas del infierno
He apilado todos mis papeles por millares
y cuando el alma me lo grita los incendio
Ya no escatimo fuego sobre el mundo
en medio de mi hogar la fogata se enciende
cuando quiero
Ya sé que el aire no da para tanto
y que el oxígeno se acaba con el tiempo
pero en mis manos el hedor se ha vuelto aroma
y la muerte será placentera



EL ESTUDIO

De nuevo te ves arrojado
sobre el sofá ennegrecido.
Donde sea que mires
los objetos que te rodean
te observan con recelo.
Los libros que tanto añoras
se apiñan frenéticamente,
aguardando, temerosos,
tu próximo movimiento.
Con los ojos inyectados
repasas la superficie de todas las cosas,
una y otra vez frotas con la mirada
la piel de esos cuerpos reticentes,
infinitamente lejanos por voluntad propia.
Sin desearlo,
contaminas cada uno de ellos con rabia uniforme:
la silla, la lámpara, los cuadros
agachan la cabeza
con la misma expresión de animales desollados;
las paredes mismas se tiñen ahora de escarlata,
líquidas y jadeantes se derraman
hasta volcarse por completo sobre el suelo.
Cualquier nuevo intento es vano,
toda acometida repercute de la misma forma,
con los rostros de las fotografías pataleando bocarriba,
ahogándose en el océano de su propia saliva.
Ni los papeles que solían esperarte,
sobreponiéndose a toda medida del tiempo,
ahora pueden soportar tu peso redoblado:
donde debiera correr la tinta de extremo a extremo,
manchas rojas que se multiplican
por el goteo liberado en la yugular del techo.
Olvídate entonces de buscar
algo que aún se yerga lejos de tu influjo.
Y sobre todo,

cuida de no dar un paso más hacia el escritorio,
que de todos los seres desangrados
él es el que lleva
las huellas más flagrantes de tus manos.


LA SILLA

No importa cuántas veces
atraviese el océano como un fantasma
para intentar renacer
bajo el techo de cualquier habitación abandonada,
mi cuerpo está aquí,
ocupando un lugar sobre esta silla,
apoyando todo su peso
sobre estas cuatro patas
que son también mis propios miembros
de animal estacionario.
Mientras permanezca aquí
nada podrá impedir
que de la planta de mis pies
las raíces se multipliquen
para perderse bajo el suelo,
y que el sopor llegue para aplacar
cualquier amago de rebeldía

con un toque sobre los párpados
y una desaparición de prestidigitador.
Dentro de estos sueños repentinos
los antiguos rincones
ya no se distinguen demasiado de esta habitación,
y los rostros familiares
se difuminan con la niebla
de aquella lejana ciudad que intento alcanzar.
Sobre la madera de esta silla
los salvajes impulsos que me asaltan a diario
se reducen a un leve cosquilleo
que una nueva postura termina por aliviar.

Levanto mi cuerpo cuantas veces deseo
y señalo al horizonte que me arrastra.
Después de luchar durante horas
contra la vista del mar,
vuelvo como siempre a la isla más cercana.

jueves, 9 de junio de 2011

Poemas de Grisente, poemario inédito de Salomón Valderrama




Salomón Valderrama (Chilia, 1979), es autor de Amórfor (Sol negro editores, 2008), Nigrublancu (Sol negro editores, 2011) y Grisente, poemario inédito del cual presentamos algunos avances en !Oh, palabras vírgenes! Tambien ha publicado en revistas de poesía como Atril (Salamanca), Galerna (New Jersey), Aquilón (Mexicali, Baja California), Telúrica y magnética (UNMSM) y LetrasS5 (Santiago de Chile). Antologado en Poesía Perú Siglo XXI (Fundación Centro Cultural Yacana, Lima, 2007), Nueva Poesía Hispanoamericana (Lord Byron ediciones, Madrid, 2008), 2+ No Antología No Contemporánea de los Poetas Amigos y en(EstaNoEsUnaPutaEditorial, Lima, 2008).






Sueño del divino llegar


Vuelven los días el Cielo vivo llora
Los elementos la destrucción sin alcance
El mismo útero del tiempo mismo
En su Cielo que pánico elevó la gran meretriz
El Sol cada noche imaginario ríos conduce
El vientre negro de la luna lleva la unión
Tiempo su protección de Dios invisible
Uno mismo ido solo por parte de paisajes
Sueño del divino llegar más vida ve
Sin peso en la separación su carne flote
Brisa helada en su cuerpo unido cubra
La aceptación sola de su encallamiento
La hoja viva por pecar pronta besa al hijo
Perlas de fiestas invaden su espacio limpio







Ad marginem del día perfecto


Ad marginem del día perfecto la tentación
Vuelo de la forma nada su bestia de éter
Los cuerpos temen su extensión de fuerza
Extraña que no acaba que no vence nada
Del misterio mayor de fecundidad incrustada
De lo profundo desde lo muerto se navega
En jaulas que acantilan la angustia redonda
Sombra de la delicia todo escapado
De jungla todo de persona o mundo
Supremo por fuera juegas la alegría final
Calla el Cielo igual ternura que devasta
No amas nunca todo de estigma el ojo de océano
El crepúsculo de existir solamente muerto
Que rescata la mente del Cielo borrado
Del murmullo amanecer de voz de mito que opaca







El espacio de aguas inertes


Todo del agua este paisaje de formas eres
La Tierra labio de la ventana matada en oír
Abrirte amante en vuelo lascivo por el discurrir
De albo en noches que nacen detrás de lo no vivo
La Nada toca el insulso vivo terror de las aguas
El espacio de aguas inertes se caza en manchas
Se espacia la muerte vista colorida de ausencia
La carroña lumínica en la esfera de agua encerrada
El divagar el vivir la gran bestia del gran jardín
Derramen las ninfeas frías su centro al líquido
En vano el propio día fluya mate su vida parca
Pecho al Sol exista el abrazo del aire
Los escombros viven en su mar que arde
De locura de ayuda que flor bella busca







Cómo cae la vida del árbol


Cómo cae la vida del árbol
Atrapado cae algún pájaro solo
Se detiene oscuro obscuro vuela
Más alto más alto vuela algún astro
Atrapado ya no solitario se eleva
Otro astro se eleva otros pájaros solos
Cómo cae la vida del árbol
Se detiene en el vuelo otro pájaro
Aletea fuente aletea salvaje
Otro astro juego con luces soñando
La vuelta el mundo el inicio
Se detiene el mundo por verlo
Otro astro otro mundo imperfecto




El destierro

A Emilio Adolfo Westphalen


Portal de los soles
De la nada mordida


Giran los espacios organizados
La variedad del refinamiento subyuga los objetos
Que tácitos convergen todos los centros
Se asimila sombra precisa
Elementalidad del blanco sobre la materia
Naturalezas muertas monumentales
La dinámica negra de los pájaros lo esencial que aletea
La Teogonía se simplifica por signos por apareamientos lineales
El exterior de la flor abordada en otoño
La concordancia que libera la fuente la idea del alejamiento
Extraordinaria ficción del ingenio de la piedra negra






Nadie más nativo…

A José María Arguedas

De tiempo muerto abrazado
El sol de mármol negro

Nadie más nativo nadie más líquido
Que los pájaros del auxilio
Las edades lo nunca comenzado
El espacio irresistible de la diosa soledad primera
Es sombra el que reconoce su santuario
Los frutos de lo irreconciliable
La concreción está blanca como la naturaleza muerta
Las vírgenes tangibles la fidelidad deriva otra materia
La música negra todo temblor la víctima
El elogio de la muerte está sellado
Están las soledades prófugas el imperio irreconocible

martes, 24 de mayo de 2011

Dos poemas inéditos de Alberto Valdivia



Esta tarde en ¡Oh, palabras vírgenes! tenemos dos
poemas inéditos de Alberto Valdivia (Lima, 1977)
jóven poeta peruano quien, además de dedicarse a la poesía, comparte su tiempo con el ensayo y la promoción cultural.
So obra poética consta de tres libros publicados: La región humana (Fondo Editorial del Banco Central de Reserva del Perú, 2000), Patología (Osis editores, 2000; y Editorial Nido de cuervos, 2004) y Entre líneas púdicas (antología de poemas no publicados en libro 2000-2008) (Ediciones Lustra, 2008 / Colección Piedra/Sangre de la Agencia Española de Cooperación Internacional y Desarrollo AECID).











Ella asciende a las alturas

Love is not love
William Shakespeare




Te conozco y detrás
de esta ignorancia está la ruta / definida
la dirección de mi proyecto / y tu rúbrica
en el doblaje de tu cuerpo
cuando cae
y desde las alturas de mi casa produce otra morada.

Desconocida como la mujer / estás
siempre más alta / en el estiramiento de mis manos
mirándote hacia arriba
subir mis escaleras
disimular los tropiezos / evitar el paso en falso
que produzca perderte soberana de mi carne.

La mujer es el misterio de lo alto / y tú
caes a diario para mostrar el precipicio
empujar mi paso a la cornisa
dirigir el equilibrio / paladear entrambos la muerte
que nos sopla desde abajo en turbulencia.

La mujer es el misterio desde lo bajo
que asciende / a ejercer el coito sobre el sexo
a suspender las leyes eróticas en ingravidez
y con su cuerpo demoler las actas de mi testimonio.

No estás detrás de ese arriba / no estás oculta debajo
de mi delante /
dentro de mi cuerpo has dejado tu mapa y tu proceso
subida y bajada en ascenso en empuje en revés
descifra mi cuerpo lo que mi mente rehúsa
y un dios de entre las gotas de tu humedad resuelve tu ética.

¿Cuánto requiere amor para ser partícula de aire que duele y penetra /
Cómo es un cuerpo uno y un cuerpo de uno / el referente
No está el ejercicio de tu sexo en donde el sexo lubrica esta mano
No está la mano hecha para tu sexo diurno, horario y secreto
Quién es el que penetra en tu seno su dimensión de hombre / él
ella / yo / los tantos
o la línea humana que surge de un cuerpo no exclusivo?

La mujer es desde abajo el misterio de aquello arriba
y yo no puedo evitar mirar / levantar el rostro
enajenar el cuerpo y rendir culto / en ese subir y bajar
cultivar a dios en la espesura de mi tacto
que toca tu vientre extenso.
En mi mano se desliza con deseo tu rostro oculto
y de tu más obvia oquedad / gotea de ti la savia / no observo
la concentración de hombres en la mucosa supera las dimensiones de mi piel
(y liana) inútil en mi caída
No eres / pero aprendo / estás en tu cuerpo
alta / noche y luna
asciendes / terrestre / desde el tiempo de los hombres
desde el espacio diseñado
a tu cuerpo exacto
sin referencia ni contacto / mujer de cuerpos imposibles de poseer
estás dentro de ti
y nosotros conformamos el paisaje.







Educación sentimental en las calles de Lima

a la gaélica Sìle,
pues tu imagen instruye a los monstruos



Escrito está en mi alma vuestro gesto

Garcilaso de la Vega




Longa la noche y cuán frío el despertar.
Es julio y una carta llega desde el futuro a leer mis manos hoy.
En el fondo de ese pozo de cielo gris
están tus ojos. Su verdor es gris en la calle
y retrasa las horas
mis pies adelante van de mí mismo / mi espalda
los ojos míos fijos en mi nuca dolorosa / esas dos manos blancas
que rápidas cruzan el puente Tingo María.
“Sígueme”. Yo te sigo
y aprendo: tu mirada no desea el amor a pie
ni en el delgado roce de la garúa.
Bajo el puente sigo al río / ratas
y escarabajos / combis y una muchedumbre tácita
no se puede contar la corriente avanza
no hay burbujas en el flujo / tus labios
están delante
“Vamos”. No
es posible esperar / las piernas se adelantan y duelen
sobre tu repentina sombra.
En Lima no llueve aunque julio / pica la garganta
de gases imposibles y agua
destilada en el pecho
tu voz está encerrada en la dimensión didáctica
tus labios rojos y un lunar muriendo en una grieta
detrás de la sombra de esa voz está mi aprendizaje
avanzo / avanzo / “no te atrases”
y yo no puedo caminar.
Mi cuerpo va más allá de mis pasos / y queda
en la bruma matutina un rápido perfume
tus ojos ríen altos
yo me agacho con el cuerpo atado.
Las letras de tu carta me llegan de un julio no visto
no son posibles diez años para volver al amor
las luces se han cerrado en la puerta del edificio:
“¿subes?”
yo no asciendo con el alma tan debajo del polvo
las escaleras están de tu parte / van subiendo
con nuestros cuerpos a cuestas
nuestras carnes devotas al ámbito se percuden de óxido
y memoria
en tu cuerpo no es posible el amor, me digo
y mi respiración cesa antes que la mente.
Tus cabellos negros oscurecen el humo
y lejos del edificio enmohecido se aleja la luz
flujo de nuestros cuerpos desconocidos.
Allá, arriba / yo, acá abajo / no te he visto salir
el dormitorio es largo y estrecho / no hay nadie arriba más que tu voz
blanca y densa como tu color
al oído la sombra echa distintos tipos de argumentos
tú nunca respondes preguntas directas
al aire de plena estación.
Una carta no es excusa suficiente para el tiempo en un charco
de la Alfonso Ugarte ni / dos pueden recordar
lo que sonó en el oído y besó en dos palmas
los cabellos que susurraron en una frente.
Una carta longa / unas líneas, longa / desde el futuro avanza a mí
yo me detengo / tatuado de espacio /
inflado de Lima el pulmón duro
aprendí de tus ojos la mirada desnuda e imposible
de tus manos el tacto así de lejano / la boca envenenada de labios
sentimiento de espesa prolongación
avenidas y julio / una carta que nunca llega / voz de diez años
yo regreso reprobado
me enseñaste a equivocar en mi mapa el lugar de mi cuerpo
tras un papel que nos encripta
a la lectura de ningún dios.






jueves, 19 de mayo de 2011

CONTRA NATURA de Rodolfo Hinostroza: edición conmemorativa por los 40 años de publicación

La editorial Lustra nos ha hecho llegar la carátula de la edición especial que han preparado para conmemorar los 40 años de publicación de uno de los poemarios mas importantes para las letras peruanas: Contra natura de Rodolfo Hinostroza. Lo novedoso es que esta edición se hará de un tiraje especial a ultra lujo, numerada y firmada por el autor. Además, y como si fuera poco, la entrega de los 70 ejemplares numerados se realizará en una reunión con el mismísimo poeta Rodolfo Hinostroza.




El correo de la editorial es duque_de_queda@hotmail.com. Y nos informan que solo quedan 7 ejemplares.

viernes, 29 de abril de 2011

Roger Santivañez: Poemas inéditos


El poeta Roger Santiváñez nació en Piura, costa norte del Perú. En 2010 salió en España su libro ‘Amaranth precedido de Amastris’ bajo el sello Amargord de Madrid. Este año aparecerá en Lima la edición peruana de ‘Amaranth’ con Tranvía Editores, así como ‘Roberts Pool Crepúsculos’ por Ediciones Hipocampo. Actualmente es profesor de español avanzado en Temple University, Filadelfia. Estos poemas pertenecen a una nueva colección en proceso de escritura.




SEMPER AMAT

1
Perfectas son las piernas de la ninfa en short
Sobre el césped redondea el mundo de un oro
Más dulce que cualquier canción de amor

El cielo enlaza nubes a la azul rutilante
Precocidad asume que el verano se pro
Longa en su cintura ice-cream & en el

Borde de los muslos flota un agua purísima
Los chiquillos le ponían los cabellos en la
Frente mientras uno a uno la punteaban

Ligeros jugueteando en el fondo del jardín
& ella sonreía a mi visión llena de jacintos
La grama más clara hacia el atardecer

Perfume inadvertido del jardín lejano
Ritmo impreso en el morir del día con
La fronda al compás del aire refrescando


2

El pequeño bosque rodea la piscina
Su verdor me alcanza con augusta
Brisa sáfica briza el tapiz ex

Tenso donde fulgen tus doradas formas
Apenas cubiertas por inusitados aires
Núbiles preñándote de ausencia del

Arbol desconocido brotaron los frutales se
Escucharon los arpegios más lindos previos
Al silencio total que viene con la noche

El tiempo sucumbe ante los rápidos vanitas
Más celeste que las propias aguas intranquilas
Donde busco el enigma de un día de dolor

Para sondear la densa liquidez & sentir
La refrescante tibieza helada de una
Belleza chiquita & calatita deshaciéndose


3

Memoria del almendro en mi jardín
Su sombra todavía me enternece si
Escribo del verano adolescente para

Qué las hojas caen sobre el pasto
Se vuelven amarillas muertas cómo
Suenan si camino sobre ellas plash

Plash & el mundo está nítido a esa
Hora perfecta vientos del desierto lau
Reles de Vice al final de la civilizada

Vía cerca del mar el insólito balneario
Brisa que alegra los flamencos a lo lejos
Hacen línea al fondo en la orilla de

La isla perfume de caballa frita
& el sol que se prende en tus pe
Zones dorados no me queda sino

El dibujo bajo la lycra

viernes, 8 de abril de 2011

Poemas de Teresa Cabrera: Sueño de pez o neblina


Presentamos en el remozado blog ¡Oh, palabras vírgenes! algunos poemas de la estupenda poeta Teresa Cabrera (1981) tomados de su reciente primer libro Sueño de pez o neblina(Álbum del Universo Bakterial, 2010). Uno de los mejores proyectos que he podido leer de la poesía peruana reciente.







bautismo

mi nombre dibujé con tiza
con un pedazo de carbón sobre la piedra
sobre la losa deportiva mi nombre
que vino entre cucharadas de té
esperpentos de hierba
que mi madre inhalaba con la toalla percudida
en la cabeza y el mentol chino
picando las espuelas
en sus sienes mi nombre
nunca tallado en el árbol enlazado al de la doncella

sin huerto ni saber alguno
apenas la triste fracción de este budín,
pan viejo y rancio
remojado

con el cucharón restriego el fondo carcomido de la cacerola
con su tizne dibujo mi nombre en el plato
con hastío
hasta un poco de boldo al tiempo dura agua
no el gargüero sería
hilo de sangre en medio de una carraspera

vino a mi madre este nombre
que he dibujado con un pedazo de tiza
un pedazo de carbón que se hace amargo cisco
en mi boca
mientras le estampan el sello
le dejan entre un montón de papeles
y a mi me salpican cal

y un poco de agua bendita.



la mota de polvo sobre los muebles
y tableros
ha aguardado todo el día para iniciar su procesión
y ahora, mientras duermes
baja hasta el parqué a revolcarse en silencio

una vez convertida en húmeda pelusa, se desliza
hasta devenir en contubernio
y rodar hacia la cama
para encaramarse entre tu bofe de durmiente
de donde yo escucho su hilillo rastrero silbar

las agujas fosforescentes del reloj
son guadañas
así iluminadas para que quien abra los ojos
en la oscuridad
sepa en qué extremo de la hilera discurre
su engañada vigilia
y espere con paciencia

pero yo no estoy entrenada en la paciencia
este es el momento en que me siento pobre
apenas capaz de aguardar con terror
el retorcimiento malévolo de los ácaros
que celebran tu siguiente acceso de tos
y la impotencia de mi amor
que se me acaba en tocar tu pijama de franela
queriendo ser menta
o hervor de eucalipto

un entrevero de hierbas que te limpie el pecho
y haga benéfico tu sueño,
luminoso tu alveolo.


la loma se dibuja lentamente en línea de horizonte
hasta ser un animal-pez crispado que se acerca
y se retuerce falto de aire
desplazando los azules del albor
haciéndome pariente y carne con la arena
denso instante en que es el moscardón
ave perfecta en las orejas
y el limpio rastro en que amor se troca
es comprarte el pan en la mañana
sin aroma de pradera ninguno
o azahares en medio de jardín en san isidro
sino el sol como un planeta que viniera
que se expande y ondula
sobre los tajos en la arena
de los que nace la ciudad
aquí en lomo de corvina.



Miras al frente y hablas
sin notar cómo la pista es un rastro de carbón
que se resiste a la superficie
como pez herido por anzuelo
o que en grueso cerco se torna el médano,
y muda su humor de bestia que silba
y cría vapores y cascajos
bajo su pelambre sembrado de palos, prójimos y perros
- que ahora no vemos

no es largo el camino de regreso
mas holgado nido para el pensamiento,
que pronto es veloz hilo de bayeta que se enreda
y se hace nudos

era neblina -me dices
pero yo no me conformo
prefiero escribirla:

con algo más de seso
no sería difícil torcer una inocente neblina de marzo
para que se avenga a mi sospecha
hasta hacerla metáfora
o pendiente que describa mi rezago.

jueves, 24 de febrero de 2011

Entrevista con Renato Sandoval: "En principio, no hay una sino muchas literaturas latinoamericanas"


Reproducimos la entrevista al poeta Renato Sandoval que le realizó la revista BABYLON de la aerolínea AirFrance sobre el actual premio nobel de literatura peruano Mario Vargas Llosa y sobre otros ganadores de dicho premio.

1.¿Cree que, en general, en Latinoamérica se peca de un excesivo provincianismo a la hora de valorar el Premio Nobel, que en algunos casos se convierte en una cuestión de Estado y se celebra o se critica con gran vehemencia?

Yo creo que eso pasa no solo aquí sino en otras partes del mundo, tanto en lo literario como en cualquier otra actividad. Sin ir más lejos, ahí están las innumerables críticas en España contra la reciente concesión a Lionel Messi del premio al mejor jugador del mundo, un jugador como no lo hay en este planeta. Sin embargo, muchos españoles -que sin duda adoran a Messi- han puesto el grito en el cielo porque no se lo dieron a Xavi o Iniesta, compatriotas suyos. ¿No es eso también “provincialismo”?

2.¿En qué medida ha podido influir la ausencia de traducciones o buenas traducciones de algunos autores latinoamericanos a la hora de lograr el Premio Nobel de Literatura? ¿Puede ser éste el caso de César Vallejo o Juan Carlos Onetti? ¿Conoce más ejemplos de este tipo? ¿Cree que hay autores latinoamericanos cuyo valor y calidad literaria sólo se puede valorar leyéndolos en español?

Lo de poder leer a un autor en el original es, obviamente, lo ideal. Pero, aparte de los que escriben en las lenguas mayoritarias, ¿cuántos de ellos están traducidos al sueco o, en todo caso al inglés, francés, italiano o alemán, que son los idiomas que maneja el 90% de los que conforman el Comité Nobel. Ha tenido que pasar casi un siglo para que por fin se premiara a un autor en portugués (Saramago) o en árabe (Mahfuz). ¿Y para cuándo los de las dos mil otras lenguas que tienen escritura? Más realista es decir que el Nobel es un premio “local” con pretensiones de universalidad.

3. ¿Cree que la literatura latinoamericana, en general, tiene una vocación universal, o está demasiado encerrada en sus circunstancias temáticas o lingüísticas? ¿En qué medida puede influir la universalidad de un autor o una obra a la hora de obtener un galardón como el Nobel?

En principio, no hay una sino muchas literaturas latinoamericanas, casi tantas como escritores existen. Su mayor o menor universalidad, más allá de los temas o de las formas, dependerá de su indagación en lo humano, de su capacidad para dar cuenta de su entorno, de explorar con urgencia y con imaginación las pulsiones de la vida, de ampliar la visión que se tiene de la existencia, de sacudir nuestras conciencias embotadas por egocentrismo, la indiferencia o la pusilanimidad. En América Latina, para suerte de todos, tenemos autores de altísima talla, a los que anualmente muy bien se les podría conceder un Nobel, y sin tener que rotar de continente.

4. Observando, en general, la trayectoria de los Premios Nobel de Literatura, ¿puede decirse que los galardonados son en cierto modo ‘populares’, sencillos? ¿los escritores difíciles, oscuros, suelen quedarse fuera? ¿Cree que existe algún escritor latinoamericano que por esta causa, por su dificultad o introspección, no haya obtenido el Nobel?

Me parece que en la historia del Nobel ha habido de todo un poco: los populares (García Márquez, Neruda, Vargas Llosa), los herméticos (Eliot, Montale, Quasimodo), los filosóficos (Sartre, Russell), los aventureros (Kipling, Hemingway), los políticos (Pinter, Fo, Kertesz), los “desconocidos” (Szymborska, Gao Xingjian), los líricos (Elytis, Seferis, Sain-John Perse), entre otros. Pero lo cierto es que no abundan premiados de, por ejemplo, estilo barroco, acaso por su gran dificultad para ser traducidos. Los ejemplos más saltantes son los cubanos José Lezama Lima y Alejo Carpentier, y, en el caso de la lengua portuguesa, el del brasileño João Guimarães Rosa, con su maravillosa novela Grande sertão: Veredas, que para mí es a la vez el Quijote y el Fausto del siglo XX.

5. ¿Cree que en la literatura latinoamericana ha habido la suficiente diversidad literaria, más allá de los diferentes grupos y corrientes (como el ‘boom’), como para que varios escritores más hubieran ganado el Premio Nobel de forma autónoma?

De hecho que ha habido y que aún hay dicha diversidad, por cierto aún no debidamente conocida ni reconocida. Quedarían aún tantos autores por considerar, como por ejemplo Ernesto Sábato (que el próximo junio cumple ¡100 años!, y que de alguna manera es nuestro Dostoievski), si bien en Argentina, su país natal, hay muchos que no lo favorecen. De los que ya se fueron, inevitable pensar en Rulfo (pese a su enorme discreción y timidez), Onetti, Cortázar, Mujica Láynez, los ya mencionados Lezama Lima y Carpentier, Bioy Casares y, por cierto, Borges, quien solía decir que siempre vivía a la víspera de ganar el Nobel.

6. ¿Se ha zanjado, desde el punto de vista del propio galardón, una época de la literatura latinoamericana con el Premio Nobel a Vargas Llosa? ¿La candidatura de Carlos Fuentes perderá importancia a partir de ahora?

Si con saldar una época de la literatura latinoamericana se refiere a haber cumplido ya con el Boom (al que pertenecieron Cortázar, García Márquez, Vargas Llosa, Donoso), es posible que la importancia de Fuentes en función de ese Premio se relativice. Para mí lo que sería especialmente interesante es que, si seguimos siempre con el Nobel, es que se abriera una subcategoría para premiar a los grandes autores ya fallecidos. Con ello, no solo se haría justicia póstuma con los verdaderos grandes (Tolstoi, Proust, Kafka…), sino que además se apaciguarían las aguas (aunque no sé para qué). En ese mismo rubro, en el Perú, sin vacilación alguna, el premio iría para los poetas César Vallejo y Martín Adán, y para el novelista José María Arguedas, cuyo centenario se celebra este 2011,

7. ¿Quiénes son los “antiguos” escritores y poetas latinoamericanos que aún quedan con opciones de ganar el Nobel? ¿quiénes serán los candidatos del futuro, los renovadores?

De los “nobelables”, siguen en cartelera el mexicano Carlos Fuentes, el nicaragüense Ernesto Cardenal, los chilenos Nicanor Parra y Gonzalo Rojas, y algunos más. Yo, sin embargo, entre los menos conocidos, se lo concedería sin ninguna duda al argentino Héctor Tizón, natural de la andina Jujuy, quien tiene cuentos y novelas magistrales como por ejemplo Fuego en Casabindo, que está a la altura de Pedro Páramo de Juan Rulfo, lo que no es poco decir.

8. ¿Cuál es su visión general y opinión personal sobre el Premio Nobel de Literatura en su relación con América Latina?

Si bien el Premio Nobel es el galardón más importante y prestigioso de la humanidad, no me parece, en parte por las razones ya mencionadas, que sea ni infalible ni representativo; de ahí que encuentre inútil, chocante y hasta de mal gusto hacer anticampañas contra los que lo han recibido (ahora mismo hay una muy fuerte contra Vargas Llosa) o campañas a muerte a favor de otros, sobre todo en razón de la lengua o la nacionalidad. A mí lo que me importa es que el ganador -siempre hablando del Nobel- sea en verdad el dueño de una obra estupenda, de gran calidad y que tenga visos de durar en el curso del tiempo por causa de sus cualidades artísticas. Todo lo demás (idioma, opción política, lugar y fecha de nacimiento), no tienen la menor importancia.

miércoles, 19 de enero de 2011

Entrevista con Miguel Ángel Zapata: "Uno no debe preocuparse de nada más que de escribir un buen poema"


Miguel Ángel Zapata, poeta y ensayista peruano, ha publicado recientemente dos florilegios de su poesías: Ensayo sobre la rosa. Poesía selecta 1983-2008 (Lima: Universidad de San Martin de Porres, 2010) y Los canales de piedra. Antología mínima (Venezuela: Universidad de Carabobo, 2008). El 2007 Ediciones El Nocedal publica en Lima, Un pino me habla de la lluvia, y el 2006 El Fondo de Cultura Económica edita, Iguana (libro que lleva ilustraciones del pintor peruano Jorge Valdivia Carrasco). En el 2005 aparecen dos libros: una edición bilingüe de sus poemas traducidos al inglés, A Sparrow in the House of Seven Patios (Un gorrión en la casa de los siete patios) (New York: The Latino Press), y Los muslos sobre la grama (Buenos Aires: La Bohemia). El 2003 la Universidad de Puebla, México publica la plaqueta, Cuervos, y el 2002, El Tucán de Virginia, El cielo que me escribe. Lumbre de la letra se publica en Lima en 1997, Mi cuervo anacoreta en Chile en 1994, Poemas para violín y orquesta en México en 1991. El Instituto Nacional de Cultura del Perú publica, Imágenes los juegos en 1987. También ha publicado varias colecciones de libros de ensayos sobre poesía latinoamericana, antologías de poesía peruana, mexicana y latinoamericana, compilaciones críticas (sobre Antonio Cisneros y Carlos Germán Belli), libros de entrevistas a poetas latinoamericanos, traducciones de poesía al español, y ha sido editor y fundador de varias revistas literarias. Su poesía ha sido traducida al inglés, portugués, francés, árabe, e italiano. Vive y escribe en Nueva York.


1.-¿Cómo fue tu acercamiento a la poesía como niño en la ciudad de Piura?
Yo nací y viví en Piura hasta las seis años de edad. Las cosas que ves y vives de niño te marcan para el resto de tu vida. Esta primera etapa surgió en Piura, en un pueblo pequeño que se llama Bellavista, al lado de La Unión. Esta zona está rodeada de lagunas, un rio, canales, arenales, y el sol que corona casi todos los días de año. En esa época aprendí a querer a los animales y a la naturaleza, al mar cercano y las noches silenciosas de los pueblos sigilosos. Teníamos un gran corral donde había todo tipo de aves, y un pavo real que era el rey de la comarca. Sus colores y porte me sorprendían, y la seguridad de su mirada cuando encrespaba sus alas. Los caballos eran los más hermosos del potrero. Me intrigaba la mirada triste de los burros, la paciencia inusitada de las vacas, y la intrepidez de los chivos y las terneras. La poesía comenzaba a mostrar su rostro a través de las hojas de los platanales, los claros del rio, el sol metiéndose por entre las ramas de los árboles enormes, y el mar que comencé a querer desde que mi madre Mercedes nos llevaba con mis hermanos y hermanas a veranear sobre las arenas de la hermosas playas de Sechura. Ese murmullo, ese rio matutino, el mar del alba entre las dunas, fueron mi primer contacto con la poesía que me hablaba desde el desierto. Y la poesía desde ese entonces fue para mí una manera de vivir, una forma de contemplar las maravillas del mundo, y ese horror y fascinación que todos hemos sentido en algún momento de nuestra existencia.

2.- Después te fuiste a vivir a Lima con tu familia, ¿cierto?
Así es. Llegué a los seis años de edad y comencé el primero de primaria al año siguiente. Yo comencé a conocer bien la ciudad gracias a que mi padre me llevaba con mucha frecuencia al centro de Lima a ver a sus amigos (“los muchachos” como el solía llamarlos) en las Galerías Boza, y algunos cafés y restaurantes del centro que ya no existen, como el Haití y el Raimondi. El centro de Lima era el imán de todos los acontecimientos. Mi memoria, a partir de estas experiencias se torna totalmente urbana, y la ciudad se convierte el espacio de todas mis contemplaciones. Aprendí a caminar la vieja Lima desde muy niño, en cierto modo, a quererla, a la ciudad tantas veces coronada por la duda, los estereotipos y los equívocos. Una ciudad incomprendida y hermosa para mí. Yo siempre la vi preciosa, y nunca entendí por qué solo hablaban de su cielo gris y su neblina. Si lo piensas bien, el cielo gris tiene su encanto, lo mismo que la neblina y la garúa. Mira esa neblina desde los malecones, temprano, azulina, gris, te hace pensar en alguna música serena, en algún poema venidero.

3.-¿Cuáles fueron tus lecturas de aprendizaje en la juventud y en la época universitaria?
De adolescente leí El Decamerón de Boccaccio. Después La metamorfosis de Kafka que mi hermano Ricardo me regaló cuando el estudiaba derecho en San Marcos. Mi primer deslumbramiento fue con la poesía de Quevedo, y después Vallejo y Baudelaire. En la universidad leí por puro gusto personal más intensamente a Baudelaire, Rimbaud, Ponge, Verlaine, Poe, Celan, Trakl y Borges. También me interesaban los libros de Historia, los libros de viajes, anécdotas, de música y pintura. También T.S. Eliot, Charles Simic, y Theodore Roethke.

4.-Hace muchos años que vives fuera del país, ¿cómo se ve la movida poética y la literatura peruana desde Estados Unidos?
Desde el Inca Garcilaso de la Vega y Guamán Poma de Ayala, el Perú ha producido una literatura que ha alcanzado reconocimiento internacional. Acá se lee y estudia la poesía peruana con denuedo. Hoy en día aumenta el interés por la poesía de Vallejo como lo corroboran las traducciones que se han hecho de su obra completa. También hay mucho interés por la obra de Ricardo Palma, Clorinda Matto de Turner, Blanca Varela, Belli, Cisneros, Hinostroza, Ribeyro, Bryce Echenique, A. Cueto, González Viana y Vargas Llosa, quien ha puesto a la literatura peruana en el alto sitial que se merece, con el reconocimiento del Premio Nobel de literatura que se le acaba de otorgar. Nuevos estudios acuciosos demuestran el interés por las nuevas generaciones de poetas y narradores. El Perú es un país que produce una literatura de altísima calidad sea en el campo de la narrativa o en la poesía.

5.-También tienes (entre otros libros de ensayo sobre poesía hispanoamericana, ediciones criticas etc.) dos ediciones sobre el poeta Carlos Germán Belli, El pesapalabras. Carlos Germán Belli ante la crítica, y Asir la forma que se va, ¿crees que este sea un poeta poco comprendido en el Perú?
No me parece tan extraño que no se comprenda cabalmente a un poeta como Belli en el Perú. El Perú es tierra de grandes poetas incomprendidos. Aun así, a estos grandes poetas les ha costado ser reconocidos en nuestro país. Solo recuerda los avatares que sufrió Vallejo cuando vivía en Trujillo y después en Lima. En otra ocasión podemos hablar de César Moro. Por eso Vallejo se fue a Paris. Allá, en esa ciudad también de garúa y neblina, Vallejo cimentó su obra y su pensamiento intelectual. No lo hizo en el Perú, sino en Europa. No cabe duda que la presencia de la poesía de Belli en el contexto de la lengua castellana (aunque muchos poetas peruanos no lo vean así) ha creado un coloquio renovado entre las poéticas de nuestro tiempo. Su poesía cumple un periplo que enmarca una densa colmena de significados. En su obra se puede vislumbrar varios tipos de temáticas. El poeta cree y participa del eterno retorno de la vida y el lenguaje, y ciertamente sabe que la vida y el lenguaje son dos artefactos distintos, dos avenidas por las cuales se llega al poema. El poeta de Lima practica una poesía polifónica, la cual evita la repetición emotiva del romanticismo, y cierta exageración del lenguaje sin sentido que hoy vemos en ciertos poetas actuales. El barroco belliano es un edificio que recombina las esferas de un lenguaje tradicional pero con una tónica renovada. Existe en su sentido un lenguaje feérico que cala en la profundidad de la vida y el universo. Belli ejecuta una revuelta con la poesía: retorna a la transparencia y dificultad de los clásicos, y los remira desde los claustros y los muros de una ciudad recuperada en la memoria. Las poesía de Belli tiene sentido, aun cuando sus paredes están resguardadas por arcaísmos y sonatas de otros tiempos. Esta nueva aventura del lenguaje es la que ha inaugurado Belli en la poesía hispanoamericana después de la vanguardia. No cabe duda que en poesía, el tiempo y el espacio son los dadores de vida o los portadores de la muerte. En el caso de Carlos Germán Belli, ha sido lo perdurable lo que de inmediato se asocia con su poesía.

6.-Acaba de salir una antología de tu poesía en Lima: Ensayo sobre la rosa. Poesía selecta 1983-2008, con prólogo de Miguel Gomes y epílogo de Oscar Hahn. El 2008 en Venezuela salió otra antología de tu obra poética: Los canales de piedra. Antología mínima…como te sientes con estas dos publicaciones que son muestra de un reconocimiento internacional a tu poesía?
Me siento muy contento con estas dos publicaciones, ya que por primera vez reúno mis poemas que comencé a escribir y a publicar desde principios de los años ochenta. En estos libros aparecen algunos poemas que no circularon en el Perú, como es el caso de Poemas para violín y orquesta, que salió en México en 1991, y otros poemas de El cielo que me escribe (2002) que también se publicó en México, y unas plaquetas, Mi cuervo anacoreta (1995) que salió en Santiago de Chile, y Brookings Hall, Barcelona, 1994. También me permite volver a leer estos poemas reunidos y volver a pensar en qué parte del camino te encuentras en relación con tus trabajos en el tiempo.

7.- Y tu libro, Los muslos sobre la grama que salió en Buenos Aires el 2005, es una antología de tu poesía, pero no dice en el libro que es una antología… no?
Es verdad. Tienes buen ojo. Ese libro es una selección de mis poemas que hiciera gracias al pedido y a la generosidad del desaparecido poeta Daniel Muxica. Lo publicó en su sello La Bohemia con una presentación de mi amigo el poeta Daniel Freidemberg. Y como no tenia poemas nuevos como para armar un nuevo libro, le envié una selección de poemas de varios libros y algunos inéditos. No sé por qué no se puso debajo del título, algo así como “breve selección” o “Antología minina”. A Daniel le gusto el título del libro, que es el título de uno de mis poemas incluidos en esta edición. La verdad quedé muy satisfecho con la carátula y la edición en general de este libro.

8.-Como se puede ver, tú has publicado tus libros y poemas en muchos países a lo largo de tu vida, y tu obra es reconocida por críticos y escritores de relevancia internacional. He visto juicios valorativos de Álvaro Mutis, José Emilio Pacheco, Billy Collins, el poeta laureado de Estados Unidos, Oscar Hahn, Randolph Pope, Daniel Freidemberg, y Carlos Germán Belli. Te sientes tranquilo con esta acogida fuera del Perú, o el poeta nunca termina de estar satisfecho…..
Uno no debe preocuparse de nada más que de escribir un buen poema. Esa debe ser la meta, el blanco de los días más difíciles. La poesía no es una empresa o un negocio (aunque algunos lo perciban así), sino que es un ejercicio del espíritu y la inteligencia. Yo escribo poemas y publico libros de poemas, los envío a distintos lugares y se publican donde se abren las puertas. En el Perú tengo que agradecer la generosidad de la Universidad de San Martin de Porres por haber publicado una antología de mi poesía, y a ediciones Altazor por publicar la segunda edición de Lumbre de la letra (1997-2010). La verdad no tengo ninguna queja. El horizonte se abre con nuevas expectativas. Sería un error decir que solo debes publicar en tu país de origen, creo que hay que publicar en todos los países que puedas, porque así, sales de tu provincia, y se te lee en otras partes. También debes publicar traducido a otros idiomas. Pero recuerda, siempre el blanco debe ser escribir un buen poema que tenga sentido, que lleve la complejidad del lenguaje consigo y la emotividad del espíritu humano. La poesía no se gana en una encuesta o en el delirio de una lectura masiva e indiscreta para decidir si existes o no. Hay gallineros y hay planicies azules. También hay algunas antologías insanas que se convierten en un negocio de amistades e intereses, no solo en el Perú sino en el mundo entero. Siempre me pregunto si la poesía de Vallejo o Eguren se hizo conocida por ser incluida en alguna antología de su tiempo?.

9.-Te atreves a darme algunos nombres de los poetas actuales que te interesan del Perú o del extranjero...
Si claro, me interesa Vallejo, el poeta joven más importante del Perú. Eguren trajo esa magia del ritmo (color, visión, sonoridad) y su simbolismo llegó a recrear espacios novedosos, pero se quedó a medio camino. Motivos, es un gran libro aun por descubrir y estudiar. Vallejo fue más allá. Ambos son grandes, pero me quedo con el universo de Vallejo. Es más amplio y más rico: su riesgo fue mayor: sintaxis y espíritu. Pocos consiguen eso. Borges lo consiguió por ejemplo. Carlos Oquendo de Amat es un vaso de agua fresca para mi corazón. Siempre leo a Cesar Moro con un respeto enorme. Y Blake, Rilke, Roethke, Alda Merini, Simic. Quevedo, es otro poeta que se debe leer como un poeta actual. Lee sus Silvas y verás. Igual Juan Ramón Jiménez y Claudio Rodríguez.. No podría vivir sin San Juan de la Cruz ni Fray Luis de León, ni Ponge, ni Baudelaire. De los nuevos o mas jóvenes del Perú esta Belli, siempre Belli, la locura y el riesgo asumido por Belli hay que tenerlos en cuenta siempre. Ya lo expliqué más arriba. Eielson, claro: sus habitaciones discontinuas, su saxofón alucinante. Una vez me dijo: “El espacio es vida”. Genial. El Perú tiene grandes poetas: Blanca Varela, por ejemplo, Antonio Cisneros, Rodolfo Hinostroza, ambos tocan en distintas orquestas, pero al final su ritmo nos llega con fuerza e intensidad: se escucha un nuevo baile.

10-¿Y qué proyectos tienes entre manos ahora, Miguel Ángel?
Trabajo en un libro inédito de poemas, aun no tiene título. Estoy también trabajando un libro de ensayos sobre la relación entre la pintura y la poesía, un artículo sobre Vallejo y otro sobre la poesía de Borges. También tengo una edición en preparación sobre la poesía de César Vallejo que se basa en el congreso que organicé en Nueva York el 2008, y que se concentró en su gran obra poética. Vallejo no es solo el poeta más grande del Perú sino que se esta convirtiendo poco a poco en uno de los poetas claves del mundo.

martes, 11 de enero de 2011

Entrevista a Rodolfo Hinostroza: "(La poesía peruana) es la primera poesía de la lengua española, porque es la más rica y diversa"

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Para abrir el año como se debe, en !oh, palabras vírgenes!, publicamos una interesante entrevista con una de las voces mayores de la poesía hispanoamericana, Rodolfo Hinostroza Klausen (Lima, 1941), autor de extraordinarios libros (fundamentales en la tradición peruana) como Consejero del lobo (1965) y Contranatura (1975). Además de poeta es un reconocido crítico culinario, narrador y astrólogo.


1)Estimado Rodolfo, en lengua castellana, ¿qué sitio le otorgarías a la póesía peruana?
Es la primera poesía de la lengua española, porque es la más rica y diversa, moderna y sin hiatos generacionales.

2)Hay muchos grandes poetas peruanos casi desconocidos, si tuvieras la posibilidad de reinvindicar a los mas notables, ¿cuáles serían?
Bueno, casi todos han tenido reconocimiento, pero hay algunos más secretos como Guillermo Cúneo, Lucho Hernández, Juan Ramirez Ruiz, que murieron prematuramente dejando sin embargo una obra sólida.

3)en tu época universitaria, cuales fueron tus lecturas cotidianas, las que marcaron tus primeros poemas...
Bueno pues, Góngora, St. John Perse, Walt Whitman, César Vallejo, T.S. Eliot…

4) Se habla mucho de tu estadía en Cuba, sin querer entrar en polémica, ¿cuál crees que era el error de fondo de la revolución cubana para no apoyarla en tiempos de tanta aceptación para la Isla?
El error de fondo es el típico caudillismo latinoamericano que está presente en la derecha y la izquierda por igual: los hermanitos Castro se adueñaron del poder durante más de medio siglo y pasaron de héroes a tiranos, en un ciclo que ya da nauseas por lo repetitivo…

5)Las mujeres en tu vida, Rodolfo, se habla de que algunas mujeres han pasado, ¿qué sitio le darias en tu proceso creativo?
Ha habido muchas mujeres en mi vida, incluso demasiadas, pero no creo que hayan influido en mi proceso creativo porque yo no soy un poeta lírico, como César Calvo por ejemplo, que escribió memorables poemas amorosos…

6)¿Qué mujeres crees que han marcado tu vida?
Todas las que fueron importantes marcaron mi vida de una manera o de otra: Aurora, Nadine, Michele, Anne, y sobre todo Ingrid, que es mi mujer desde hace ya 26 años y me ha dado 3 maravillosos hijos…

7)¿Qué escritores crees que han marcado tu vida?





Mi padre en primer lugar, luego Herman Hesse, James Joyce, Garcilaso de la Vega, Góngora, Marcel Proust, Thomas Mann y un montón más…

8) Cuéntanos como fueron esos años de revuelta y revolución en Paris, como los viviste, con quienes...
Bueno, yo ya estaba como preparado para Mayo 68 después de mi paso por Cuba, y de mi teoría y práctica del psicoanáliis, de modo que todo me pareció genial… Era La Imaginación al Poder!... La viví con nuevos amigos, casi todos franceses, y algunos peruanos como Jorge Eduardo Eielson, Rafaél Hastings y Lalo Justo Caballero…

9)¿Quiénes crees que son los poetas peruanos vivos mas importantes?
Los poetas vivos más importantes son los sobrevivientes de la brillante generación del 50… De los posteriores no me atrevo a opinar…

10) ¿Cómo tomas la creación del nuevo ministerio de cultua en el Perú, crees que aportará, o creará burocracia en la cultura?
Casi siempre los ministerios burocratizan la cultura (y todo lo que tocan, de paso sea dicho) pero tener un ministerio es mejor que no tenerlo, parece estar probado…

11) Para finalizar, ¿cuáles son tus platos favoritas de la cocina peruana?
Yo ya no tengo un plato preferido, porque creo que me los he comido todos y muchas veces cada uno de ellos cuando era crítico gastronómico. Llegué a pesar 115 kilos, se imagina? Y un crítico no puede tener favoritismos…

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Entrevista a Enrique Verástegui: "Tuve una visión mística en la pubertad"



Enriqe Verástegui (Lima, 1950) extraordinario poeta peruano perteneciente al movimiento Hora Zero ha tenido la gentileza de concedernos una corta pero lúcida entrevista.
Autor de libros fundamentales para la poesía peruana como En los extramuros del mundo, Monte de goce y Angelus Novus (2 tomos).
Sus aportes también han sido fundamentales en el mundo de las matemáticas.

(Nota: no hemos editado las respuestas)

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1.-¿Qué es lo más hermoso y lo más terrible que has conseguido por la poesía?
son tanta las cosas hermosas que echo, en nombre de Cristo siempre que lo mas terrible es mandar al infierno al demonio.

2.-¿Cuáles son tus lecturas recurrentes?
casi nada de poesia, una hada que fue tan gentil conmigo, a la que siempre invoco, fritjof capra que me parece un genio de la ciencia por haber, alrevez de lo que hizo Lucrecio, que era ateo, divinizado el atomo.

3.-¿Cómo fue tu acercamiento a la poesía de joven? ¿tú familia auspiciaba este arte?
mi familia queria que fueramos matematicos, dado que estaba la empresa de mi padre y mi abuelo. Tuve una vision mistisca en la pubertad, algo asi como una intensa felicidad, lo que me llevo a preguntarme si expresaba la expericencia en prosa y verso y entonces pence que deberia acerlo en poesia.

4.-¿Cuáes son tus poetas peruanos favoritos?
todos.

5.-¿Qué significa Hora Zero para ti?
hora cero es un grupo de elite surgido en las entrañas mismas del pueblo peruano y que se expandio por todo el mundo.

6.-¿Qué es más exacto, la poesía o las matemáticas?
ambos son exactos.

7.- ¿Cuáles son tus descubrimientos en el campo de las matemáticas?
que bella pregunta: he descubierto el Algebra Simbolica, he descubieto el metodo de la preduccion, que enriquece tanto la induccion como la deduccion amende los 18 teoremas que figuran en mis libros " El modelo de Teoremas". Tambien he rebolucionado 2000 años de Logica Aristotetica. He inventado una maquina belica, que qiero patentar.

8.-¿Dónde ubicarías En los extramuros del mundo, dentro de la tradición poética peruana?
Extramuro del mundo es el libro de un joven, y la tetraxis titulada Etica forma parte de un proyecto al que, no he renunciando por ser la epistemia misma de 2 milenios y los 2 siglos.

martes, 23 de noviembre de 2010

Entrevista a Jerónimo Pimentel: "Creo que tengo una obsesión con el movimiento, con el cambio, frente a la estabilidad, la fijación"


Jerónimo Pimentel (Lima, 1978) estudió periodismo en la Universidad Católica. Con la aparición reciente de La muerte de un burgués (Álbum del Universo Bakterial, 2010) nos hace entrega de su tercer libro, consolidando así una interesante obra entre los poetas peruanos recientes.
Sus dos poemarios anteriores Marineros y boxeadores (El Santo Oficio, 2003) y Frágiles Trofeos (Álbum del Universo Bakterial, 2007) también recibieron un cálido recibimiento entre la crítica peruana.
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1.-En una familia donde hay un padre poeta ¿Cómo fue tu acercamiento a la poesía desde niño?
Fue natural y espontáneo, pues era un arte que atravesaba todas las conversaciones; repentino y a la vez constante. Crecí leyendo ‘Noé delirante’ de Arturo Corcuera, cuya maravillosa imaginación hizo para mí las veces de lo que hoy se conoce como “estimulación temprana”, y viendo los dibujos que Ostolaza pintaba en cualquier superficie posible. Eso me permitió superar la barrera que puede suponer el lenguaje poético para los no iniciados, lo que es algo que agradezco, pues a partir de ello he podido nutrirme de un género que, lamentablemente, no posee los lectores que debería.

2.-¿Cuáles son tus recuerdos de poetas o intelectuales visitando tu casa?
A todo Hora Zero dentro, para empezar. Grandes conversaciones de noche iluminadas por cigarros y botellas de ron y cerveza; polémicas a viva voz en almuerzos que recuerdo interminables; recitales espontáneos, pintores que nos invitaban a expresarnos con sus óleos en los muebles de la casa; mucho amor. Tulio Mora, Eloy Jáuregui, Miguel Burga, Carlos Alberto Ostolaza, Pablo Guevara, Walter Curonisy, etc.


3.-En la época universitaria ¿Cuáles fueron tus lecturas recurrentes? ¿Cómo viviste esa época?
La universidad te permite coincidir con gente afín, para eso es muy útil. Viví esa época como se debía, la mitad del tiempo en Saturno y la otra escogiendo los cursos que realmente importan para tu formación. No tenía lecturas recurrentes, siempre he tenido cierta aversión hacia los programas, pero sí amplié mi espectro de interés hacia las vanguardias, la literatura de género (sobre todo el policial y la ciencia ficción) y completé varios vacíos que tenía con los clásicos, signifique eso lo que signifique. También me enamoré y eso fue más importante que todo lo demás.



4.-Con La muerte de un burgués publicas tu tercer poemario, ¿Cuáles crees que serían los temas destacables de tu obra?
Creo que tengo una obsesión con el movimiento, con el cambio, frente a la estabilidad, la fijación. Cierta atracción y a la vez desconfianza respecto a los grandes discursos: amor, religión, política, etc. Cierta propensión al combate o al recorrido atenuado por el pasmo, el asombro, cierta tendencia contemplativa. Es decir, no tengo la menor idea.


5.-Es un título muy sugerente ¿Es una crítica a la sociedad burguesa? o en todo caso, ¿Cómo se desarrolla el título en los poemas del libro?
Para mí la muerte de un burgués es una defunción espiritual. Ante el descrédito de las religiones, el nulo cuestionamiento al sistema político-económico, la obsolescencia de las luchas generacionales, me propongo retratar la vida del tipo medio: mecanizado, anómico y material, y lo contrapongo a mi propio ejercicio espiritual, que es la poesía. En el fondo, de eso trata este poemario. Y por supuesto, es una visión crítica. Cualquier cosa vista durante mucho tiempo está mal.

6.-¿Crees que la figura o la labor del poeta en una sociedad donde casi no se lee ha variado sustancialmente? ¿Cuál debería ser el espacio de un poeta en la sociedad?
Creo que el poeta hoy no tiene rol social. Lo tuvo hasta hace una décadas, en los 70 y quizá comienzos de los 80, cuando las batallas formales y estéticas encubrían una lucha por cómo se reflejaba lo nacional en lo literario. Ahí finaliza todo. El poeta ahora puede ser un divulgador de la lectura, y está bien, pero no está obligado a serlo. El poeta puede incursionar en la esfera pública, sentir que está llamado a ello incluso, pero coincidirás en que no es una exigencia que se pueda hacer extensiva a todos (felizmente). Ya no hay una sola disputa poética que afecte al Perú. En narrativa, lo último fue un aborto: la así llamada polémica entre andinos y criollos. Pero en poesía no hay nada hace mucho tiempo.
Ahora, la otra pregunta es qué hace el Estado para poner en valor la tradición poética peruana, cómo la usa para educar, qué acciones toma para que sus autores se difundan. En ese sentido la situación es desoladora: no solo no existe un Premio Nacional de Literatura, que no sé si debiera existir, pero tampoco hay una ley de mecenazgo, una sistema de becas, concursos municipales, subvenciones a escritores fundamentales pero paupérrimos, iniciativas para fomentar la edición editorial independiente, o cualquier otra forma de acción que implique una política de Estado. No hay nada, solo una Ley de Libro fraguada bajo un lobby trasnacional que en nada ha servido para abaratar el costo final del libro ni permitir que gentes económicamente deprimidas accedan a estos bienes culturales.

7.-¿Cuáles consideras que son los poetas peruanos más importantes en nuestra tradición?
No se puede responder esta pregunta, pero todos los caminos llevan a Vallejo.

8.-¿Cómo ves el desarrollo de los jóvenes poetas en el Perú?
¿Hasta qué edad se es joven en poesía? Sigo con interés la obra de Manuel Fernández, Romy Sordómez, Miguel Ángel Sanz Chung, Paul Guillén, Julio Llerena y Bruno Pollack, por ejemplo. Son caminos individuales, varios de ellos con obras importantes (Octubre, Présago, etc.) que escapan al juvenilismo, pues no hay poesía que no sea, si lo es, mayor.



miércoles, 17 de noviembre de 2010

Renato Sandoval: "Ahora, estoy por relanzar la Editorial Nido de Cuervos y empiezo a preparar el Primer Festival Internacional de Poesía de Lima"

RENATO SANDOVAL (Lima, 1957) poeta y traductor. Ha publicado, entre otros, los notables libros Nostos, El reves y la fuga y Suzuki blues, los cuales han sido incluidos este año en una compilación llamada Trípode.
Ha traducido a Pavese, Rilke, Roberto Paoli, Osamu Dazai, entre otros varios. La mayoría publicados luego en proyecto editorial Nido de cuervos, el que pronto, anuncia, será relanzado.






1) Estimado Renato, quisiera iniciar esta entrevista conversando acerca de tus años universitarios. ¿Con qué poetas o intelectuales compartías aulas? ¿Cómo eran los movimientos poéticos en esos años?

Luego de haber pasado por varias facultades (Derecho, Historia, Filosofía, Antropología en la PUC, y Geología en San Marcos, carreras que casi termino), entre 1979 y 1982 estuve en Literatura en la Católica. Eran tiempos en que aún se realizaban grandes recitales que colmaban las aulas de la Facultad y se editaba revistas que duraban más allá del primer número. Tal es el caso de, por ejemplo, “Calandria”, revista que formé con José Antonio Mazzotti, Milka Rabasa, José Alberto Bravo de Rueda, Eduardo Gargurevich y Fernando Hermoza, y que llegó al sexto número, aunque sin mucha recordación, a decir verdad. En la Facultad estaban, unos entrando, otros ya saliendo, Eduardo Chirinos, Raúl Mendizábal, Lucho Rebaza, Peter Elmore, Roberto Forns, Carlos Schwalb, entre tantos otros. Muchos de ellos se fueron a EEUU y ya no volvieron, cosa que sigue sucediendo hasta hoy día; los menos se quedaron en el Perú, y yo decidí hacer vida de la literatura y me fui a viajar por todo el mundo para tratar de hacer realidad, a como diera lugar, todo lo que había leído. Primero fui marinero en un barco sirio que solía circunnavegar las costas del Mediterráneo, de África Occidental y Oriental, hasta llegar a Goa en la India. Más tarde, recalé en Finlandia, donde, ya en tierra, hice estudios doctorales en Filología Románica y, aparte, algunas lenguas orientales. Luego viví un tiempo a caballo entre Lima y Alemania, Italia, Argentina, hasta que volví al Perú definitivamente (es un decir), donde he enseñado en la PUC y también en un colegio. Ahora, estoy por relanzar la Editorial Nido de Cuervos y la revista Fórnix, y empiezo a preparar el Primer Festival Internacional de Poesía de Lima, que está previsto para el próximo octubre y que en su primera edición (será anual) tendrá a más de veinte poetas de primera línea de América y Europa, además de poetas del Perú, incluidos de lenguas indígenas.

2) ¿Y cuáles eran tus lecturas recurrentes?
En esa época, como hasta el día de hoy, leía de todo; no solo literatura sino también filosofía, historia, política, si bien no tenía método alguno o, para decirlo más exactamente, mis lecturas eran variadas, inconexas y sin orientación. Como sea, creo que nunca he leído con tanta intensidad y durante tantas horas diarias como en mi época universitaria, hasta el punto de que, paradójicamente, casi no asistía a clases por quedarme en casa o en un café leyendo hasta ya no poder más. Recuerdo, incluso, para la incredulidad de no pocos, que por lo menos un par de veces salió sangre de mis ojos por el esfuerzo que hacía. Y es que novelas de cientos o miles de páginas como las de los rusos, alemanes, ingleses, italianos o franceses del siglo XIX solo podía leerlas de un tirón (o dos). Naturalmente, ese ritmo era imposible de mantener en el caso de la poesía, lo que sin embargo no me impedía quedarme hasta altas horas de la noche con poetas a los que hasta ahora vuelvo, y que son los que todos mencionan. Además, ya desde entonces me dio mucha curiosidad por los autores de otras tradiciones literarias que por entonces no se leían tanto, como la nórdica, la eslava, la medieval europea, la medieval y contemporánea japonesa y china, la africana contemporánea en lenguas europeas y, en la última década, la literatura oral, de diversos pueblos aborígenes de América.

3) Cuéntanos un poco de tu recorrido por la poesía. ¿Cómo fue la aventura del primer libro?
Si bien empecé a escribir algo que pretendía ser poesía en mis dos últimos años escolares, no fue sino hasta la facultad en que empecé a sospechar por dónde se llegaba hasta ella. Mucho me ayudó estar siempre con gente de la PUC que tenía los mismos intereses (y pretensiones), como con los poetas de San Marcos (Patricia Alba, Mariella Dreyffus…) con los que solíamos encontrarnos y con los que establecimos una buena amistad y camaradería. Yo trataba de participar en la medida en que mis continuos viajes mochileros como mi proverbial timidez de aquella época me lo permitían. De cualquier modo, creo que recién sentí que “estaba en algo” en 1985, cuando publiqué mi primer libro (Singladuras), con poemas que había escrito una vez salido de la universidad. Hoy, a punto de publicar mi sétimo poemario, considero ese libro y los dos que lo siguieron parte de mi prehistoria poética, lo que no necesariamente significa que abjure de ellos.

4) Sin duda tu libro más celebrado, el cual recibió incluso comentarios elogiosos de J.E. Eielson,
Nostos, fue el que más satisfacciones te ha traído. ¿Cuál consideras que es el núcleo de este libro? No sé si “satisfacción” sea el término más apropiado, aunque en varios países latinoamericanos la crítica entendida lo haya saludado calurosamente, o que con su aparición en danés haya sido considerado como el mejor poemario del año publicado en Dinamarca, país que tiene una interesante tradición poética. Lo que sí creo es que para mí fue un punto de inflexión en mi forma de escribir, pues el paso del poema corto y de versos breves a un poema extenso, de largo aliento apoyado en el uso del versículo me permitió, entre otras cosas, liberarme del corsé que limitaba, cortésmente, mi expresión, para dejar correr a raudales no solo mi propia experiencia de la vida, sino también mi experiencia con la poesía, con la tradición occidental que, creo, rezuma entre sus líneas, como real retorno (“nostos”) tanto a lo vivido como a lo leído, procesado y vuelto a vivir. En otras palabras, me parece que en verdad llegué a mí mismo, tras un largo y penoso pero también excitante camino. Solo que, por cierto, llegar a uno mismo, por lo menos en mi caso, no ha sido ningún premio, pues su proceso de escritura me produjo mucho pesar al ir sumergiéndome en lo autobiográfico y, en consecuencia, al revivir, poéticamente, los muchos sucesos críticos y lacerantes que, como a todos, me ha tocado vivir. Por lo mismo, si me preguntas por el núcleo de este libro, yo diría que simplemente es el dolor, la vida como dolor, sin cortapisas ni mitificaciones, sin importar el tiempo ni el lugar.

5) A propósito, conociste a J. E. Eielson. ¿Supiste cuál fue la razón para no desear en sus últimos años de vida realizar el "Nostos" hacia su país?
De Eielson, con quien tuve una muy buena amistad y que es una de las personas a quien más admiro (uso el presente constante), de las muchas cosas que te puedo decir en ese sentido, sé que siempre tuvo deseos de volver al Perú, pero sus múltiples ocupaciones y compromisos hicieron que postergara repetidas veces viajes ya comprometidos a Lima. Por cierto, como muchos, él tenía una relación de amor-odio con nuestro país, lo que no significa que prácticamente toda su obra, escrita o no escrita, esté impregnada de su presencia y que lo siga estando indefinidamente.

6) Siguiendo con poetas cumbres en la poesía peruana, sabemos que tienes un ensayo sobre J. M. Eguren. ¿Qué sitio ocupa, crees tú, en la tradición poética peruana?
No se entendería gran parte de la poesía actual sin Eguren, quien recuperó el misterio, el poder sugestivo, el claroscuro, el temblor que la buena poesía debe tener. En mi libro sobre Eguren (El centinela de fuego) abordo su quehacer desde la perspectiva de Heidegger, en parte como una manera de demostrar que no era ni banal ni inocuo como entonces, y aun ahora, lo creían. A nivel vital, Eguren es de una consecuencia absoluta con su visión purista de la poesía y el arte en general. Yo he hecho mi lema lo que él respondió cuando una vez le preguntaron en qué consistía para él la felicidad: “En vivir un ideal y en morir joven”. En verdad, yo desearía eso para mí.

7) ¿Cuáles crees que son los grandes temas de la poesía peruana? ¿Existirá algún hilo conductor, o quizá varios, entre las diversas generaciones de poetas peruanos?
Se sabe que tanto aquí como en cualquier otro lado, hay corrientes y tendencias, lo mismo que modas o programas, sobre lo cual se ha hablado y discutido hasta el exceso. Independientemente de los estilos particulares que, de hecho, se debe desarrollar, lo que me interesa y aprecio especialmente es la envergadura del proyecto de cada poeta así como la consecuencia que este tenga con su propia propuesta. Solo en el tiempo se apreciará las incongruencias y, de paso, las imposturas. Todo lo demás no tiene la menor importancia.

8) ¿A cuáles poetas peruanos te sientes más cercano?
Eguren, Vallejo y Martín Adán. Además, cierta poesía oral de los pueblos andinos y amazónicos del Perú.

9) Y para finalizar, ¿cuál crees que sea el rumbo de la poesía en un mundo cada vez más tecnológico, más rápido y menos lector?
No creo que la tecnología se oponga necesariamente a la Poesía, que por suerte siempre correrá libre e independiente, ya sea por los cauces habituales de la voz y del papel, o de los infinitos senderos y encrucijadas de bytes y software de esta era digital. En realidad, la tecnología puede potenciar el espíritu de búsqueda innato que tiene la Poesía y que, como sabemos, apunta “siempre a lo Desconocido”.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Entrevista con Paul Guillen: "un autor al que siempre he vuelto es a Juan Ojeda y actualmente tengo un renovado interés por John Keats"


Paul Guillén (Ica, 1976) es, sin duda, uno de los poetas jóvenes más importantes y más reconocibles de los últimos años en las letras de hablahispana. Con dos libros, La transformación de los metales (TRpode, 2005) e Historia secreta (AECID - Lustra editores, 2008), ha sido antologado en diversas muestras de poesía peruana en México, Argentina, Brasil, Estados Unidos.
Actualmente es miembro del comité editorial de El Billar de Lucrecia (México), del consejo consultivo de la revista Metrópolis (México). Es el miembro más joven del mítico movimiento poético "Hora Zero" y dirige con mucho éxito el blog y la editorial, Sol negro (sol-negro.blogspot.com).

1) Estimado Paul, me gustaría preguntarte primero como fueron tus años universitarios, como se vivió el nuevo siglo entre los jóvenes poetas peruanos...
Creo que hubo una efervescencia de agrupaciones poéticas, sobre algunos de estos temas he escrito un libro titulado Elogio de la infancia. Poesía peruana post-2000 (Lustra editores, 2010), yo no participé activamente de esa efervescencia, mi camino más bien fue personal, preferí leer a los poetas, hasta ese momento no conocía a ningún escritor mayor, así que mi labor se circunscribió a la investigación y a la escritura.

2) ¿Cuáles eran tus lecturas universitarias? es sabido que estas lecturas marcan la vida del poeta ¿crees que esto es cierto?
Yo leía mucho en las bibliotecas de la Universidad de San Marcos y en la Nacional, creo que pasaba más tiempo en las bibliotecas que en las aulas universitarias. Puedo mencionar autores que son cortapisas, son autores que hay un antes y un después de leerlos, por ejemplo César Moro, Juan Ojeda, Rodolfo Hinostroza, Saint John-Perse, Ezra Pound, Charles Olson, Francis Ponge, Leopoldo María Panero, Juan Luis Martínez, los poetas griegos y latinos, eso a nivel de poesía; a nivel de concepción poética El arco y la lira de Octavio Paz y El ABC de la lectura de Pound, eso es lo que podría decir a un nivel inmediato, lo que recuerdo es siempre tratar de leer distintos tipos de poéticas, recuerdo por ejemplo un libro de poesía rumana traducido por Neruda, una increíble traducción de E. E. Cummings realizada por Paz, un libro con poesía primitiva compilada por Cardenal, el OULIPO Compendium, muchos libros sobre surrealismo y Concretismo y muchas otras cosas que caían a mis manos de poesía china, japonesa, nórdica, alemana, inglesa, francesa y latinoamericana. Recientemente, poetas que han sido cortapisas son sin duda John Ashbery y Charles Wright. Yo creo que uno puede tener cierta empatía con diferentes poetas, en general, no soy sectario, me puede gustar el neobarroco de Perlongher, Kozer o Echavarren tanto como la poesía más coloquial de Hora zero o el Infrarrealismo, pero creo que un autor al que siempre he vuelto es a Juan Ojeda y actualmente tengo un renovado interés por John Keats. Aunque también ando cautivado con los relatos de Felisberto Hernández y Raymond Roussel.

3) La transformación de los metales es un excelente libro, como lo recibió la crítica en el Perú,
En el Perú existe poco espacio para la crítica literaria en los medios de comunicación, ahí puedo rescatar la labor que realiza Abelardo Oquendo, Ricardo González Vigil, José Güich, Francisco Melgar, José Donayre Hoefken y Javier Ágreda. En cuanto a revistas especializadas están Hueso Húmero y La Revista de Crítica Literaria Latinoamericana. La recepción de mi libro fue modesta, y no esperaba más, algunas personas escribieron reseñas, puedo mencionar a Luis Aguirre, Javier Morales y Miguel Ángel Malpartida, y en especial a dos poetas que admiro como son Enrique Verástegui y Carlos López Degregori. En realidad, mi libro ha circulado en una edición de alrededor de 150 ejemplares.

4) Tu segundo libro, Historia secreta, si bien guarda un lenguaje mitológico semejante, una vena que se unifica con tu primer libro, el tema es absolutamente distinto, cuéntanos un poco...
En efecto Historia secreta es otro proyecto, La transformación de los metales reúne 4 series de poemas: El Prado, Vestales, La muerte del hombre amarillo y Salmos de Marco Valerio; la crítica más bien ha visto una continuidad en el lenguaje y en los temas. Historia secreta también la podría considerar como una serie de poemas que se sumará a 3 más para formar mi segundo libro, en cuanto a lenguaje y temas creo que no hay variaciones, sino prolongaciones, creo que el discurso “político” que se presenta en Historia secreta se engarza bien con la voz del sujeto enfermo o moribundo que vengo desarrollando desde mis primeros poemas, las próximas series de poemas que estoy escribiendo van por el mismo camino y transitan el campo de la ironía, elemento que antes no había trabajado, pero a los críticos les corresponde evaluar mi trabajo, sobre Historia secreta han escrito Luis Fernando Chueca, Camilo Fernández, José Carlos Yrigoyen, Miguel Ildefonso y Víctor Coral.



5) ¿Cómo ves la tradición poética peruana en el panorama internacional?
Algunos poetas han tenido la suerte de ser publicados en otros países, pero creo que en general el conocimiento es precario, aunque he conocido gente mexicana que tiene un gran conocimiento sobre poesía peruana. En varios países hay antologías sobre poesía peruana, pero siempre el conocimiento es fragmentario.

6) ¿Cuáles son para ti "los poetas insignia" del Perú de todos los tiempos?
Tenemos que partir con Eguren y Vallejo, luego están Churata, Hidalgo, Alejandro Peralta, César Moro, Martín Adán, José Alfredo Hernández, Westphalen, Luis Valle Goicochea, Arguedas, Moreno Jimeno, Vicente Azar, Sologuren, Eielson, Raúl Deustua, Rodolfo Milla, Augusto Lunel, Julia Ferrer, Blanca Varela, Fernando Quíspez Asín Roca, Luciano Herrera, Francisco Bendezú, Américo Ferrari, Edgar Guzmán, Raúl Brozovich, Hinostroza, César Calvo, Juan Ojeda, Guillermo Chirinos Cúneo, Benito Gutti y Catalán, Jorge Pimentel, Juan Ramírez Ruiz, Vladimir Herrera, Enrique Verástegui, José Morales Saravia, Reynaldo Jiménez, Magdalena Chocano, Róger Santiváñez, Mario Montalbetti, Carlos López Degregori, Iván Suárez Morales, José Pancorvo.

7) ¿Cómo ves a los poetas jóvenes en el Perú?
Entre los más jóvenes destaco el trabajo de Yrigoyen, Jerónimo Pimentel y Bruno Pólack, creo que han hecho una obra importante libros como El libro de las señales, Lesley Gore en el infierno, Marineros y boxeadores, Frágiles trofeos o El pequeño y mugroso polack están entre los mejores libros de mi generación.

jueves, 14 de octubre de 2010

La región poética: dos textos inéditos de Alberto Valdivia





Alberto Valdivia Baselli (Lima, 1977) es un, todavía joven, talentoso poeta peruano quien comparte con nosotros dos poemas inéditos.
Ha publicado los poemario La región humana (Fondo editorial del Banco Central de Reserva del Perú, 2000), Patología (Osis editores, 2000) y Entre líneas púdicas (antología de poemas no publicados en libr 2000-2008) (Lustra, 2008). Además ha sido antologado por el crítico González Vigil en Poesía peruana siglo XX, Copé 1999.








Ella asciende a las alturas

Love is not love
William Shakespeare




Te conozco y detrás
de esta ignorancia está la ruta / definida
la dirección de mi proyecto / y tu rúbrica
en el doblaje de tu cuerpo
cuando cae
y desde las alturas de mi casa produce otra morada.

Desconocida como la mujer / estás
siempre más alta / en el estiramiento de mis manos
mirándote hacia arriba
subir mis escaleras
disimular los tropiezos / evitar el paso en falso
que produzca perderte soberana de mi carne.

La mujer es el misterio de lo alto / y tú
caes a diario para mostrar el precipicio
empujar mi paso a la cornisa
dirigir el equilibrio / paladear entrambos la muerte
que nos sopla desde abajo en turbulencia.

La mujer es el misterio desde lo bajo
que asciende / a ejercer el coito sobre el sexo
a suspender las leyes eróticas en ingravidez
y con su cuerpo demoler las actas de mi testimonio.

No estás detrás de ese arriba / no estás oculta debajo
de mi delante /
dentro de mi cuerpo has dejado tu mapa y tu proceso
subida y bajada en ascenso en empuje en revés
descifra mi cuerpo lo que mi mente rehúsa
y un dios de entre las gotas de tu humedad resuelve tu ética.

¿Cuánto requiere amor para ser partícula de aire que duele y penetra /
Cómo es un cuerpo uno y un cuerpo de uno / el referente
No está el ejercicio de tu sexo en donde el sexo lubrica esta mano
No está la mano hecha para tu sexo diurno, horario y secreto
Quién es el que penetra en tu seno su dimensión de hombre / él
ella / yo / los tantos
o la línea humana que surge de un cuerpo no exclusivo?

La mujer es desde abajo el misterio de aquello arriba
y yo no puedo evitar mirar / levantar el rostro
enajenar el cuerpo y rendir culto / en ese subir y bajar
cultivar a dios en la espesura de mi tacto
que toca tu vientre extenso.
En mi mano se desliza con deseo tu rostro oculto
y de tu más obvia oquedad / gotea de ti la savia / no observo
la concentración de hombres en la mucosa supera las dimensiones de mi piel
(y liana) inútil en mi caída
No eres / pero aprendo / estás en tu cuerpo
alta / noche y luna
asciendes / terrestre / desde el tiempo de los hombres
desde el espacio diseñado
a tu cuerpo exacto
sin referencia ni contacto / mujer de cuerpos imposibles de poseer
estás dentro de ti
y nosotros conformamos el paisaje.







Educación sentimental en las calles de Lima

a la gaélica Sìle,
pues tu imagen instruye a los monstruos

Escrito está en mi alma vuestro gesto
Garcilaso de la Vega




Longa la noche y cuán frío el despertar.
Es julio y una carta llega desde el futuro a leer mis manos hoy.
En el fondo de ese pozo de cielo gris
están tus ojos. Su verdor es gris en la calle
y retrasa las horas
mis pies adelante van de mí mismo / mi espalda
los ojos míos fijos en mi nuca dolorosa / esas dos manos blancas
que rápidas cruzan el puente Tingo María.
“Sígueme”. Yo te sigo
y aprendo: tu mirada no desea el amor a pie
ni en el delgado roce de la garúa.
Bajo el puente sigo al río / ratas
y escarabajos / combis y una muchedumbre tácita
no se puede contar la corriente avanza
no hay burbujas en el flujo / tus labios
están delante
“Vamos”. No
es posible esperar / las piernas se adelantan y duelen
sobre tu repentina sombra.
En Lima no llueve aunque julio / pica la garganta
de gases imposibles y agua
destilada en el pecho
tu voz está encerrada en la dimensión didáctica
tus labios rojos y un lunar muriendo en una grieta
detrás de la sombra de esa voz está mi aprendizaje
avanzo / avanzo / “no te atrases”
y yo no puedo caminar.
Mi cuerpo va más allá de mis pasos / y queda
en la bruma matutina un rápido perfume
tus ojos ríen altos
yo me agacho con el cuerpo atado.
Las letras de tu carta me llegan de un julio no visto
no son posibles diez años para volver al amor
las luces se han cerrado en la puerta del edificio:
“¿subes?”
yo no asciendo con el alma tan debajo del polvo
las escaleras están de tu parte / van subiendo
con nuestros cuerpos a cuestas
nuestras carnes devotas al ámbito se percuden de óxido
y memoria
en tu cuerpo no es posible el amor, me digo
y mi respiración cesa antes que la mente.
Tus cabellos negros oscurecen el humo
y lejos del edificio enmohecido se aleja la luz
flujo de nuestros cuerpos desconocidos.
Allá, arriba / yo, acá abajo / no te he visto salir
el dormitorio es largo y estrecho / no hay nadie arriba más que tu voz
blanca y densa como tu color
al oído la sombra echa distintos tipos de argumentos
tú nunca respondes preguntas directas
al aire de plena estación.
Una carta no es excusa suficiente para el tiempo en un charco
de la Alfonso Ugarte ni / dos pueden recordar
lo que sonó en el oído y besó en dos palmas
los cabellos que susurraron en una frente.
Una carta longa / unas líneas, longa / desde el futuro avanza a mí
yo me detengo / tatuado de espacio /
inflado de Lima el pulmón duro
aprendí de tus ojos la mirada desnuda e imposible
de tus manos el tacto así de lejano / la boca envenenada de labios
sentimiento de espesa prolongación
avenidas y julio / una carta que nunca llega / voz de diez años
yo regreso reprobado
me enseñaste a equivocar en mi mapa el lugar de mi cuerpo
tras un papel que nos encripta
a la lectura de ningún dios.

jueves, 5 de agosto de 2010

Entrevista a Diego Lazarte: "La poesía peruana, se mantiene rica y caudalosa, al igual que el gran río Amazonas"

Diego lazarte (Lima, 1984) fue ganador de los Juegos Florales 2003 "Jorge Basadre Grohman" de la Universidad San Marcos con su poemario La clavícula de Salomón cuando solo contaba con 19 años; este mismo poemario quedó finalista en el concurso "José María Eguren" en la ciudad de New York, en el 2004.
En las aulas universitarias fue miembro importante de uno de los grupos que animaron los primeros años de la generación del 2000, El Club de la serpiente.
Ha publicado los libros Anticuario (con postales de los años 20`s), Manchas solares (Paracaidas editores, 2007) y Diario de navegación (Lustra, 2008).
Actualmente residen en México.


1) Estimado Diego ¿qué significó ganar los Juegos Florales de UNMSM tan joven, tan solo 19 años, con el buen libro La Clavícula de Salomón?
Fue un gran honor y un gran impulso para mi oficio de poeta obtener esta distinción. El mismo galardón lo recibieron maestros de la talla de Marco Martos y Washington Delgado. Sé que un premio no hace al poeta, ni que mientras más premios o libros puedas tener mejor poetas eres. Un poeta debe preocuparse más en forjar una obra poética sólida que en ser un cazador de premios. Aunque el dinero a uno nunca le viene mal. A veces hay que desconfiar de los que publican en exceso. Al igual que con la tierra, que se agota con las continuas cosechas, debemos saber cuando dejar reposar a la poesía y salir a caminar por el mundo hasta agotarnos y encontrar otra vez el camino.
A mis 19 años, era un chibolo desbocado y soberbio, quería comerme al mundo y como no pude, me volví modesto. Hablo desde la voz de la experiencia. Publiqué muy joven, y la verdad es que no había ningún apuro, pero la emoción y el contexto del premio me apresuraron. Digamos que me “la creí”, y me dejé ganar por elogios insulsos, felizmente me di cuenta a tiempo. Y felizmente me di cuenta, tal vez si hubiese tenido dinero habría publicado cualquier mamotreto al año siguiente. En estos tiempos de boom editorial, donde cualquiera puede publicar lo que sea, sólo hace falta algo de dinero y algún editor que nos engatuse un poco. Antes creo que era un poco más difícil publicar, al menos había que pensarlo bien pues el dinero saldría seguramente de nosotros, o de bolsillos de familiares. Siempre la calle ha estado dura para los poetas, tanto para los jóvenes como para los que ya han consolidado una obra.
Los cuatro años siguientes, fueron de silencio poético hasta Manchas Solares (Paracaídas Editores, 2007), esos años los invertí en leer y vivir, sobretodo en vivir, viajando por el interior del Perú.

2) ¿qué recuerdos tienes de los primeros recitales y reuniones de la generación del 2000? ¿Qué idea tienes de esta generación luego de terminada la década? ¿Participaste en algún grupo poético?
Rebobinemos como en las viejas cintas de vhs. Acababa de ingresar a universidad, ya tenía algunos poemas, que seguramente si volvieran a mis manos me provocarían una tierna vergüenza. Por esos tiempos asistía al taller de poesía de San Marcos, que codirigían admirablemente Marco Martos e Hildebrando Pérez. En uno de esos primeros paseos por el patio de letras leí un flyer que anunciaba un homenaje al poeta Cesar Moro y era firmado por El Club de la Serpiente. Demás sería decir que el nombre del grupo fue designado en homenaje de sus miembros al autor de Rayuela. Llegaba tarde al recital, eran días en los que aún asistía a clases de la facultad. Una figura efusiva y minúscula, me invitaba con sus manos a ingresar, no pude enterarme de momento si se trataba de un chico o una chica. Usaba pantalones jeans y el cabello muy corto. Tenía la cara muy lavada, parecía un colegial envejecido y renuente de ir al colegio. Creo que esa noche participó en la mesa de honor, André Coyné, amigo íntimo de Moro. Al finalizar el recital comenté mi interés de participar en alguna de las reuniones del club y de leer alguno de mis poemas. Poco a poco fui los conociendo. El colegial con tabas de cachaco se respondía al nombre de Charo Rivas y había sido hace mucho, cuando aún usaba vestidos, novia de uno de los fundadores del comité del club: de Raúl Solís. El club estaba conformado en su mayoría por bibliotecólogos. Raúl era un poeta gongorino, usaba unos lentes de alto calibre y un peinado raya al medio. Luego fue apodado amistosamente por alguien del club como la Rana Solís. La Rana Punk escuchaba a los sexs pistols y tenía un gran poema dedicado a seed vicius. No bebía licor, siempre hablaba de su pasado glam y de sus amoríos con una tal Celeste. Otro de los integrantes, Frank Turlis, era el budista y vegetariano de la mancha, no se molestaba con absolutamente nada, eso creíamos, andaba sonriente y con una barba de días. Manuel Vargas, quien acostumbraba vestir de camisa y corbata, escribía poemas homo-eróticos. Era la lengua viperina del club. Rubén Landeo, natural de Concepción, amigo cinéfilo y misógino, tenía una sonrisa de fauno y un gran aprecio por Heminway. Escribía relatos por ese entonces. David Jiménez, quien tenía un párpado medio caído y una risita malévola, estudiaba filosofía y escribía bellos poemas de amor. Ellos ya eran El Club de la Serpiente desde los inicios del 2000, hablo de la época que yo los conocí, cuando nos encontrábamos en el patio de letras y nos dirigíamos por un café y papas fritas a un restaurante llamado los de arriba, que curiosamente se encontraba en la planta baja de la facultad de Química. Allí nos quedábamos conversando hasta que nos cerraban el local, ingenuos y laboriosos, planeando recitales y homenajes, hablando de música, poesía y sobre todo de mujeres, armando la plaqueta del grupo llamada Vox Horrisona, que iba en el número cuarto cuando yo llegué (tenía ilustraciones de Patricia Colchado). Luego integrarían el Club Gino Roldán de Literatura y el ayacuchano Wilver Moreno de bibliotecología. Adicionalmente y en la comparsa teníamos la siempre peligrosa presencia de Truco y la voz excesiva y burlesca de Cachete.
Recuerdo que como grupo teníamos el proyecto de una revista. Fuimos en una ocasión a entrevistar a Enrique Verastegui, quien nos abrió las puertas de su casa en Mayorazgo, y nos quería colaborar con un artículo para ella. Puedo recordar esto con una sonrisa, pues hasta no hace mucho nos llamaba por teléfono, a altas horas de la madrugada, para cobrarnos por el dichoso artículo que nunca le publicamos.
Como Club de la Serpiente, recuerdo haber leído en el interminable recital de la Universidad de Lima, donde se congregó a casi todos sino a todos los grupos de la mancha del 2000. Sociedad Elefante (Grupo de Romy Sordómez), Coito Ergo Sum (grupo de Miguel Ángel Malpartida), Artesanos (Grupo de Percy Ramírez y Michael Reyes), y El Club de la Serpiente por San Marcos; Cieno (con un Florentino Díaz quien salía de una caja) por La Católica; Colmena (grupo Alessandra Tenorio y Víctor Ruiz) por la Villarreal y Tetramerón (grupo de Bruno Polack, que era un proyecto editorial) por la Universidad de Lima.
Lo que para los horazerianos significó El Palermo o el Negro-Negro en su momento, para nosotros significó la Noche de Lima, bar entrañable para la generación. Quedaba entre Camaná y Quilca, y nos congregaba en esas noches de invierno y garúa. Yo siempre recaía por ahí, pues por esos días disfrutaba del Borges de la Historia Universal de la Infamia en el sótano de la biblioteca nacional, allá Av. Abancay. En La noche, lugar frecuentado por poetas y narradores en un primer momento villarrealinos, empezaron a notarse las individualidades. Y así como la eclosión de los grupos empezó, se marchitó sin previo aviso, dejando sus mejores frutos. Fue en La Noche de Lima, donde se presentaron muchos primeros poemarios de la generación, incluido el mío. También ocurrieron allí los primeros diálogos intergeneracionales. Muchos poetas jóvenes tuvimos la dicha de conversar con poetas de la talla de Delgado, Romualdo, Martos, Hinostroza y Cisneros, por dar algunos nombres. Pero como todo tiene su final, La noche cerró inevitablemente un verano del 2004, una noche coincidía con mi cumpleaños, con un recital llamado La última noche, Noche, donde leímos varios compañeros que transitamos todos esos años por el centro de Lima. Y sin más ni más nos quedamos sin espacio para la poesía. Pero como siempre el centro, ha sido y será un imán para los poetas y artistas limeños, el 2005 nos reuniríamos en un entusiasta sello editorial llamado Campo de Gules: Reinhard Huamán, Alessandra Tenorio, Gonzalo Málaga, Miguel Ángel Malpartida y David Collazos, en charlas nostálgicas acompasadas por la rockola de Don Lucho. El resultado fue la edición del primer libro de Alessandra Tenorio en poesía y el primer libro de Gonzalo Málaga en narrativa.
Cerrado éste capítulo, cada uno se embarcó en su propio proyecto, hasta que en 2006 se abrieron nuevos espacios en el centro, en lo que fue los viernes poéticos de Yacana Bar, espacio que siguió vigente hasta hace unos meses, y que marca el final de una época, junto a la muerte de Eielson, dejando un vacío entre los poetas de la generación.
Y ocurrieron tantas cosas esos años, que se me hacen innumerables: la videoconferencia de Eielson en Fundación Telefónica del 2003, los primeros festivales nacionales e internacionales que abrieron el diálogo entre la joven poesía latinoamericana. El primero sucedió en el cuzco, organizado por la revista ángeles & demonios, y se llamo Nuevas letras del Perú. Congregó a varias promociones. Otro festival inolvidable fue El Patio azul que organizaba Antares, artes y letras, en Cajamarca, centro cultural también extinto. Luego vendrían los Novísima Verba organizado por estruendomudo y encabezado por un joven Álvaro Lasso, quien aún tenía un corazón de poeta. Más tarde tendríamos El Festival Latinoamericano País Imaginario, curado por la editorial Zignos. Tantos recuerdos, tantos recitales, aventuras y sobretodo grandes amigos.
A finales del 2009, y con motivo de un recital de fin década, organizado por Lustra Editores en La Casa de La Literatura Peruana, nos volvimos a reunir. Más parecía una reunión de ex alumnos. Recuerdo haber colgado en internet una foto que nos hicieron para Diario Ojo en el Teatro del Británico. En esos días teníamos menos kilos y más cabello. Esa noche recordamos deslumbrantes años, cuando creíamos celosamente en los poderes de la poesía y los imanes. Nosotros que como generación crecimos en épocas de crisis, épocas de dictadura, pasamos una guerra con el Ecuador que casi nadie recuerda, tiempos en vela y asolados por los coches bomba, tiempos de colas interminables, de miedo, de toque de queda. Una época de oscurantismo iluminada por la poesía y por nuestros jóvenes corazones.

3) Como muchos poetas o narradores estudiaste Derecho ¿qué crees que lleva a los literatos a estudiar derecho?
Esas son puras coincidencias. Cuando uno sale del colegio no sabe realmente lo que quiere. La familia siempre espera que tomes el oficio o la carrera del padre. Imagínate que le salgas con que quiero ser poeta. Imagínate la cara de sorpresa de la familia. Yo le daría con la correa. Pensarían entonces que quieres ser un vago. De qué vas a vivir, hijito. Hay que ser comprensivo con los padres, de la poesía no se puede vivir y si lo logras tienes que ser muy bueno o muy vivo.
Además yo postulé primero a medicina. Primero a San Marcos y luego a la Villarreal. Pero no la agarré. Las cosas pasan por algo. Así que para sacarle la vuelta a la familia, tuve que ingeniármelas, mentir y postular a otra carrera. En este caso a Derecho. Ya en la universidad sería más libre y podría perderme en las bibliotecas para investigar y escribir cuanto quisiera. Con esto no desmerezco a los que estudian Derecho. Martín Adán estudió Derecho en San Marcos, y contra todo pronóstico se graduó. Mientras unos preferían las clases de Derecho civil, yo prefería asistir a los cineclubes o a los recitales. La verdad es que no me arrepiento. Además siempre he creído que no es un requisito indispensable estudiar literatura para ser escritor. Pero la formación académica es importante. Un poeta no puede ser un ocioso, debe leer de todo. Para ser poeta sólo hacen falta tres requisitos, como diría el poeta Ronald Portocarrero: leer, escribir y vivir, y todo esto intensamente. Lo demás son puras tonterías. Preguntémosle a Pound, que era banquero, según recuerda Heminway en Paris era una Fiesta, o a Carlos Oliva, poeta del Grupo Neón, quien estudiaba matemática pura en San Marcos antes de su trágica muerte.

4) ¿qué recuerdos de “poeta universitario” tienes de esa época? ¿Cuáles eran tus lecturas recurrentes?
Aún sigo siendo un poeta universitario, pues recientemente he vuelto a las aulas sanmarquinas, con la intención de finiquitar mis estudios de Derecho. Me interesa especializarme en Derechos de autor y la propiedad intelectual y Derechos Culturales. Me interesan estos temas pues uno debe ser responsable y consecuente con su oficio. De alguna manera debemos preocuparnos por el ocaso del artista, y no desprotegerlo como suele suceder en este país. Recordemos que el viejo Martín Adán estuvo hacinado en el asilo de Canevaro y murió así en el olvido. Ni que decir de los poetas de la generación del 50, quienes han recibido honores y medallas póstumamente. De qué puede servirles tanta ceremonia en sus pompas fúnebres, si cuando vivos entregaron todo para no recibir nada más que desprecio.

Contaré dos anécdotas. La primera con El club: estábamos en una tromba nocturna en un parque aledaño a la universidad. Volvíamos a letras con dirección al pabellón de arte con el objetivo de sacar a Rubén Landeo de sus clases y exigirle que nos invite un trago. Justo había una exposición de caricaturas del cuy Acevedo. Truco cogió uno de los originales, que estaba apenas pegado a un marco, y haciendo un cucurucho se lo lanzó en la cara a Rubens, quien se le levantó irritadísimo y se le fue encima al primero que vio. En este caso fue a un risueño Wilver Moreno, quien fue empujado a empellones. Pero ahí no acaba la historia. Un mofletudo observador detuvo la bronca señalando a Truco como el autor del agravio. Rubén volvió a clase como si nada hubiera pasado, ante la sorpresa de la profesora y sus compañeros. Seguro habrá hecho caso omiso al escándalo que sucedía afuera. Truco respondía con un golpe en la cara del entrometido, que le hizo volar los lentes por los aires, para luego ser estampado en una pared del repertorio bibliográfico. Pues aunque temerario, Truco era un tipo menudo y de pocas carnes. La noche seguramente no habrá terminado allí. Días más tarde, otra caricatura de un cuy muy molesto pegada en un mural, mentándonos la madre, exigía la aparición del original.
La segunda que me gustaría contar es la del viaje al festival nuevas letras del Perú en la ciudad del Cuzco. Además de ser el primer festival al que fui invitado, y recordarlo por ello con mucha nostalgia, recuerdo una maravillosa lectura en las alturas de Machupicchu y que algunos narradores subidos de peso, no pudieron llegar a la cima del Huaynapicchu. Quedándose al pie de la montaña o siendo arriados por otros poetas más ágiles. Al llegar a la cima, después de esos 45 minutos de subida escarpada y de terreno lodoso, en la piedra más alejada y plana, me tumbe a descansar y a esperar a los demás para hacer un pequeño pago a la tierra, consistente en hojas de coca y cigarrillos. Luego por ahí corrió un porro, mientras cada uno desplegaba un poema bajo ese cielo infinitamente azul.

Sobre mis lecturas de esos tiempos: eran días en que podía tumbarme bajo la sombra un árbol y saborear a Saint- Jhon Perse, beber un vino en la playa y recordar el poema La noche de Rodolfo Hinostroza, pasear por la neblina de Barranco y tropezarme con un misterioso Eguren. Otra poeta, quien disfrutaba compartir conmigo la sombra de un árbol y un porro, decía que mis lecturas eran más bien ceremoniosas. Recuerdo que ella prefería a Luis Hernández sobre Hinostroza. Recuerdo de esas dulces peleas, el olor a jazmín que desprendían sus cabellos negros y su boca lúdica y triste, cada vez que leo al buen Luchito.

5) ¿cómo tomas la poesía en tu vida?
La poesía es la mujer de mi vida. Si tuviese que comparar mi relación con la poesía no la compararía con el matrimonio, pues esto me convertiría un poeta rutinario y desabrido. Imagino aquí una musa gordinflona y excesivamente arreglada. Mi relación con la poesía es más bien la relación del amante. Tiene que haber ese amor-odio, un alto voltaje, esa locura que te hace escribir el poema en momento y en el lugar más insospechado. Y la poesía puede dejarnos, suele hacerlo y pedirnos un tiempo. Y cuando esto sucede es el momento de salir de viaje, de leer y sobretodo vivir para encontrar nuevamente a la musa.

6) Pasado algunos años ¿cómo es tu lectura de tu primer libro La Clavícula de Salomón?
Quise comenzar mi obra con un bestiario. Había leído por ese tiempo El libro de los seres imaginarios de Jorge Luis Borges, El Bestiario de Apollinaire y algunos libros de demonología. Es así que me propuse a escribir el mío propio, un libro que mostrara los demonios que asolan al poeta. Un poemario tal vez hermético y oscuro en sus imagines, pero que al leerlo permitiera un rezo que pudiese contener la tempestad y hacer luz en la oscuridad con sus palabras.


7) Cuéntanos un poco del aroma marino que impregna Diario de Navegación, a mi parecer tú mejor libro…
Diario de Navegación es una bitácora de ensueño y pesadilla. Se nutre de mis miedos nocturnos. Pues al despertarme de súbito, trataba de atrapar algún retazo de aquel paisaje desvanecido con mi letra nerviosa, en alguna libreta dispuesta bajo mi almohada como un floripondio.
Se nutre además de la superstición. Declarada en las voces de navegantes, congelados por el miedo al atender las agujas e instrumentos enloquecidos, y creyentes de un vértigo que inmovilizaría a cualquiera. Y también, en la aparición de imágenes que exaltan los ritos del agua y el papel del sacerdote en las culturas preincas de costa peruana.
Conversa también con novelas de navegación como Historias del Mar Tifón de Stevenson o Los viajes de Mackroll, El Gaviero, de Álvaro Mutis y con el homónimo Diario de Navegación de Cristóbal Colón.
La música que acompaña al libro es la música del puerto y de sus tabernas, acompasadas por la salsa y el bolero de una vieja rockola.

8) ¿qué sentimientos u opiniones tienes acerca de la tradición poética peruana, quienes son tus poetas referentes de esta tradición?
La poesía peruana, se mantiene rica y caudalosa, al igual que el gran río Amazonas, debido a los afluentes que conforman su tradición. Entre mis afluentes favoritos estarían José María Eguren, Martín Adán, Emilio Adolfo Wesphallen, Jorge Eduardo Eielson, José Ruiz Rosas, César Calvo, Rodolfo Hinostroza, Jorge Pimentel y Enrique Verástegui.

9) ¿cómo ves tu generación, crees que está a la altura de la tradición poética peruana?
Veo saludable la aparición de poemarios y antologías que recogen lo que se ha venido llamando la generación del 2000. Definitivamente las poéticas disímiles de sus representantes hacen que se enriquezca la tradición. Pero aún no creo que sus propuestas se hayan llegado a consolidar totalmente. Sería arriesgado hablar de la existencia de un libro que marque esta década como sucedió con un Consejero del Lobo de Hinostroza o Los Extramuros del Mundo de Verástegui. Creo que el tiempo y la exigencia de los propios poetas en buscar una voz de registro particular los pondrán en el lugar que se merecen.